Matronas, cuestión de suerte

Cuando uno piensa en lo que debería ser la figura de la matrona,  se imagina esa persona que te acompañará durante el seguimiento de tu embarazo, te dará consejos y resolverá tus dudas. O eso pensaba yo. Luego caí en la cuenta de que la teoría es muy bonita, pero en la práctica las cosas no siempre son tan idílicas, al menos por la seguridad social. Tras mi primera visita a la matrona salí de lo mas decepcionada. Mi matrona era una señora de estas que parecen estar enfadadas con el mundo y todos los que habitamos en él. Y no solo no resolvió mis dudas durante el embarazo, sino que podría escribir un libro con la cantidad de burradas que llego a decirme. Tenia que haberlas anotado en su día, pero aún me acuerdo de algunas:

  • Los primeros meses no tuve ni nauseas ni nada. Tenia un hambre voraz, de esta que si no tienes algo que comer se te pone una mala leche del carajo. Por eso, a pesar de que comía sano, los primeros meses engordé mas de los que ella quería, porque cada vez que iba me decía la misma frase con tono arisco: “has engordado mucho, esto no puede ser”. Muy bien, muchas gracias señora. Eso si, no se digno nunca a darme unas míseras pautas alimenticias ni una dieta, se quedaba ahí, en el comentario desagradable.
  • Un día le pregunté si podía tomar un fármaco, no recuerdo cual. Su respuesta: “Léete el prospecto…” Tremenda cara de poker se me quedó, a lo que respondí que en el prospecto ponía, consultar con el medico. Respuesta de la buena mujer: “Pues preguntarle al farmacéutico… “. Si señora, ole tú!
  • Recuerdo una de las últimas visitas antes de dar a luz, que mientras intentaba escuchar el corazón del bebe, me hecho bronca porque solo se oía el mio!!! Es que hay que ver, como osa latir mi corazón sin su permiso, que no le dejaba trabajar! Sencillamente ridículo.
  • Ah! Y me quede sin clases preparto en la seguridad social gracias a ella. Cosas de parir después de verano, que todo el mundo esta de vacaciones y no hay. Pero en vez de avisarme y hacerlas antes, no, se esperó a que preguntara yo casi en julio (visto que ella no me decía nada) para decirme que no había hasta finales de septiembre. Total, que yo me busqué y me pagué otras clases preparto en otro sitio, que me vinieron genial y de las que ya hablaré más adelante. Y por la seguridad social fui a dos, que las daba ella, y casi me caigo de culo de la risa. ¿Quien necesita aprender a respirar de cara al parto? Anda, toma una fotocopia y vas que te matas. La fotocopia de marras eran una especie de gráficas que aún, a día de hoy, sigo sin entender.

Un despropósito detrás de otro. Esta claro que lo mio fue mala suerte, en el centro de salud solo había dos matronas y me toco la mala, que le vamos a hacer. Yo entiendo que están hartos de ver preñadas, que seguramente le preguntaran una y otra vez lo mismo. Pero no somos ganado, ni estamos enfermas. Estamos embarazadas, y justo por eso una persona que trabaja llevando embarazadas tendría que tener mucha mas empatia y psicología a la hora de tratar a mujeres en esa época tan importante ( y sensible) de sus vidas. Pero eso es solo mi opinión. Tengo que decir que con el paso de los meses conseguí hacerme con ella, porque incluso asistí a las clases de lactancia, que también daba ella, y su trato conmigo mejoro un poco, vete a saber porque. En la ultima visita que tuve con ella, me dijo: “bueno, pues nos vemos con el próximo…”. Mientras yo sonriendo pensaba para mi: ojala para ese momento ya te hayas jubilado.

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La imagen es de la serie “Llama a la comadrona”, cuya segunda temporada vi estando embarazada. Soy así de osada, no había capitulo que no acabara llorando a moco tendido. Según el Papa Cascarrabias, es una serie de madres, pero es que eso soy ahora, una madre.

¿Que tal os fue a vosotras con vuestras matronas?

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11 thoughts on “Matronas, cuestión de suerte

  1. Ma Petite Troll

    Yo vivo en un barrio hiperpoblado así que me decidí a ir por mutua en cuanto empezamos a buscar.
    Mi embarazo lo llevó directamente la ginecóloga que además es amiga, con lo cual quejas 0 🙂
    Lo que tiene delito es como te ha tratado tu comadrona… No te hacía lo típico de que te pasara lo que te pasara, “es normal”? Porque yo me he hartado de leerlo en libros, qué agobio!
    Por cierto, vas necesitando un Twitter ya 😉
    Un saludo!

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  2. Mama Puñetera

    Que suerte tuviste entonces!
    Lo del es normal, si que me lo hacia y da mucha rabia, jejeje
    Tomo nota de lo del twitter!
    Feliz donde!

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  3. Sra. de Huerta

    Mi matrona también era un poco desagradable pero supe llevarla y terminó pareciendo más agradable. Pero vamos, que mucho empeño la mujer no le ponía. La parte teórica la daba sin mirarnos a la cara, para que te hagas una idea. Y la parte práctica nos tumbaba en colchonetas y nos hacía hacer ejercicios y respiraciones. Esa parte estuvo mejor, la verdad y fue de gran ayuda a la hora del parto. Un besin

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    • Mama Puñetera

      A nosotras para la parte teórica nos puso un vídeo de estos institucionales. Y para la parte practica…. No hubo parte practica, solo fotocopias, jajaja, que despropósito!

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  4. mamapuede

    Yo he tratado con 4 matronas, bueno, tres matronas y un matrón (es que no sé si se llama así, un chico vamos) en el embarazo del primero la matrona de la seguridad social hizo que me decantase a ir por lo privado, se negó a hacerme una citología que me había recomendado el ginecólogo de la seguridad social, con eso lo digo todo.
    Y con el segundo embarazo el matrón de la seguridad social, en la primera visita, después de tenerme 45 minutos esperando para atenderme por que estaba en la clase de preparación al parto (coño si tienes clase, no me cites) la única información que me dio fue un resguardo para que me llegase a casa la revista de Mi bébe y yo creo que era….
    En cambio en lo privado, genial, sólo tengo palabras de agradecimiento, por el trato, por la información, por el cariño… por todo.

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    • Mama Puñetera

      Ya veo que no soy la única con mala suerte en ese sentido. La verdad es que hay cada “profesional” suelto por ahí que tela marinera!

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  5. Mamis & Kids

    jo, pues vaya. Yo la verdad es que estoy encantada con la mía, es muy atenta y además si la llamo por teléfono me atiende sin problemas (siempre dentro del horario de atención)

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