¡Que mandona eres hija mía!

Como dice el Papá Cascarrabias, con Valkiria tenemos una futura delegada de clase en potencia. ¡Madre del amor hermoso! ¡Como le gusta a esta niña dirigir el cotarro! A ella le va. Le mola. Lo lleva dentro. No sugiere… ordena. Es una mandona de manual. Aunque yo de momento la llamo mini mandona ¡y no le gusta nada!

Cada niño tiene su carácter. Sin embargo, en el caso de las niñas, no se porqué, suele ser habitual lo de que sean bastante mandonas. No se puede generalizar, claro está, pero es de esas cosas que se dicen. Como lo de que son mas espabiladas. O mas zalameras. Creencias aparte, si, debe de ir con el carácter. Y oye, que no digo yo que lo de ser mandón e ir dirigiendo al personal sea necesariamente malo. La capacidad de liderazgo bien orientada puede ser muy positiva para su futuro. Pero si creo que hay que controlar este tema y, en el caso de mi hija, hay que atarla en corto. Sino acabará pensando que aquí estamos todos para bailar al son que ella toca.

Con la manía que tenemos ahora de ponerle nombre a todo, a poco que buscas sobre el tema te sale la palabra “síndrome”. Si, si, tremendo palabro para ponerle a un niño tan pequeño. Y si nos ponemos en esa tesitura de jerga psicológica, también podríamos hablar del efecto Pigmalión. Es decir, tanto se le dice a un niño que es mandón, malo, tonto o listo, que al final se lo cree. Pero si, a eso de ser muy mandón ahora le llaman síndrome del emperador.

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De todas maneras, aguanten los caballos, que no digo yo aquí que cualquier niño mandón ya tiene el síndrome del emperador. Supongo que, como en casi todo, hasta llegar ahí, hay mucho camino recorrido y muchas cosas que podemos hacer para evitarlo. Todos hemos visto alguna vez algún niño comportarse como un verdadero tirano y no creo que nadie quiera eso ni para su hijo ni para su casa.

Hasta los 6 años se considera normal que un niño intente imponer su voluntad sobre la de los demás. Entre otras cosas pasan por muchas etapas de reafirmación de su yo, de su independencia y de su autonomía. Y aun tienen que aprender a relacionarse en sociedad, con el resto de niños e incluso con los propios roles familiares. Pero tranquilos, siempre hay cosas que podemos hacer para ayudarles en su viaje de crecimiento personal.

¿Que puedo hacer si mi hijo es muy mandón?

  • Lo primero no reírle la gracia. Me explico. Ahora te puede resultar gracioso que mande, como lo haría un adulto, pero te aseguro que dentro de unos años no te hará tanta gracia. El otro día hablaba con una amiga que me decía que su hija mandaba callar a su padre y a él le hacía mucha gracia. Ella ya había advertido a su pareja de que reirse cada vez que la niña le mandaba callar no era lo mas conveniente, pero él, como no lo ve un problema, no ve porque debe dejar de hacerlo.
  • Enseñarle con el ejemplo. Somos el espejo en el que se miran. Para todo. Y nuestra manera de relacionarnos y comunicarnos con los demás es super importante. Debemos enseñarles respeto por los demás pidiendo las cosas bien, con palabras tan importantes como por favor y gracias.
  • Comunicación. Debemos hacerles entender que intentar que los otros niños hagan siempre lo que ellos quieren no está bien. Porque a todos nos gusta que nos hagan caso, pero no podemos imponer siempre nuestra voluntad. Para eso es muy efectivo el dialogo. Y establecer bases sencillas como preguntar si quieren jugar contigo o a que quieren jugar. O jugar un ratito a lo que quieran los demás y otro ratito a lo que quiera él. Así les enseñamos que los sentimientos y los gustos de los demás son tan importantes como los suyos propios. Empatía al fin y al cabo. Yo esto lo pongo mucho en práctica con Valkiria porque tiende a intentar mandar mucho a sus amigos y, si no le hacen caso, chilla y llora. Seguimos trabajando en ello…
  • Si el niño nos pide algo de malas maneras, explicarle que no le hacemos caso porque no lo ha pedido bien y no atender a su demanda hasta que lo pida correctamente.
  • Por otro lado, alabar todos aquellos comportamientos correctos que realice en este sentido. Y felicitarle por ellos.

¿Se trata de domar su carácter de mandona?

En este tema hay muchas opiniones y muy diferentes. Estoy de acuerdo en algunas cosas con unos y en otras con otros. La palabra domar, o domesticar, me parece un poco fuerte. Como padres no domamos a nuestros hijos. Pero educar es una parte importante de la crianza. Y para nuestros niños es muy importante aprender a vivir en sociedad, con valores básicos como la empatía y el respeto a los demás. Como decía al principio, el que una persona tienda a ser mandón no tiene porqué ser necesariamente negativo. Muchas de las características de los niños que son así, están luego presentes en adultos sensatos y exitosos. Con un carácter y espíritu fuertes. Las típicas personas que hacen todo aquello que se proponen.

Por eso, creo que es importante encontrar un equilibrio en este tema. Un punto en el que el niño entienda que uno no se puede salir siempre con la suya, ni andar dando ordenes a los demás. Pero sin doblegar su espíritu y, sobretodo, fortaleciendo su autoestima y no enfocando todo esto desde un punto de vista negativo.

¿Vuestros hijos son mandones?

¿Que opináis sobre este tema?

 

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6 thoughts on “¡Que mandona eres hija mía!

  1. ARQUINTERIOR: Arquitectura de Interiores y Home Staging

    Cuando era muy pequeña J*, el pediatra nos dijo lo siguiente: “Esta niña va para jefa. No se en que profesión, pero jefa.”
    No digo más. ¡Feliz fin de semana! 😉

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    • Mamá Puñetera Post author

      jajajajaja, ¡vaya tela! Pues entonces sabes perfectamente de lo que hablo 😉

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  2. Entremishoras

    Pues mira, en lo de que las niñas son más mandonas y espaviladas estoy de acuerdo contigo, y tengo uno de cada. Yo creo que va con la naturaleza de hombres y mujeres y es que en general las niñas son más pìcaras y los niños más inocentes. Niña es más mandona y se suele enfadar si no le haces caso, no es exagerado pero le ponemos límites, si es que no, es que no, y hasta que no dice las cosas bien no se las llevo, faltaría más. Creo que es un tema de valores y educación principalmente. Y tu conclusión me parece genial, no se trata de domarlos o hacerlos cambiar, sólo de que lo controlen y sepan dominarse.

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    • Mamá Puñetera Post author

      Pues si, al final todos nosotros tenemos, en cierto modo, que aprender a contener nuestro carácter. Los que tenemos mas nos cuesta un poquito mas, pero cuanto antes lo vayan entendiendo mejor, jejeje

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