Que regalar a una futura mamá

Cuando pensamos en que regalar a una futura mamá la lista puede ser interminable. Hay cosas que son necesarias, otras que son útiles y otras que son simples tópicos. En el caso de un segundo bebé la cosa aun se complica más porque, en principio, ya se tiene de todo. ¿Que regalar entonces? Pues hombre, para gustos los colores… Yo os voy a sugerir algunas opciones que a mi me gustaría que me regalaran. Cosas no tan habituales pero que sin duda harían ilusión a casi cualquier futura mamá.

Comida

Olvidaros de los bombones, no hay cosa más tópica que eso. A no ser que la futura mamá sea una golosa empedernida y sepas que va a estar ansiosa por pegarse un festín de chocolate, yo descartaría esa opción.

¿Porque no optar por un surtido de esos productos que las embarazadas no pueden comer durante los 9 meses de gestación? Hay multitud de empresas que ya preparan surtidos de este tipo, con embutidos, quesos y demás delicatessen. Pero también podéis hacerlo vosotros mismos. Y quien dice embutidos dice también, salazones, sushi, etc, etc… ¡Lo que estoy echando yo de menos el sushi! Estoy segura de que cualquier mama reciente os lo agradecerá con lagrimones en los ojos.que-regalar-futura-mama

Tarjetas Milestone

Yo las descubrí demasiado tarde con Valkiria y me quedé con las ganas de haberlas tenido porque, como fotógrafa, me parece un regalo original para recordar aquellos hitos importantes en el primer año de vida de nuestros pequeños. Que luego las cosas se olvidan muy rápido y ya no sabemos si se dio la vuelta por primera vez a los 4 o a los 5 meses. Además es algo muy sencillo de usar y que no nos quitará mucho tiempo. Colocamos a nuestro bebé en un sitio mono, la tarjeta al lado y con el móvil mismo tenemos nuestro recuerdo inmortalizado. Hay de muchas marcas, pero os recomiendo estas porque son las que mis padres me han regalado a mi y me parecen super bonitas. Las podéis encontrar en Tutete.que-regalar-futura-mama

Libro del primer año del bebé

A nosotros nos regalaron uno de estos por el nacimiento de Valkiria y me parece super chulo. Primer porque rellenarlo es algo que hay que ir haciendo poco a poco, conforme el bebé va creciendo. Y luego porque, una vez ya completado, es una manera preciosa de revisitar aquellos momentos y enseñarle a vuestro peque como fue vuestro primer año juntos. Los hay de muchísimas editoriales, con diferentes diseños e ilustraciones, así que hay un amplio abanico de posibilidades donde elegir. El de Valkiria tiene incluso un par de cajas en la parte final donde guardo las pulseras del hospital, la pinza del cordón y un mechón de pelo de su primer corte.que-regalar-futura-mama

Collar de lactancia

Aquí primero tendréis que aseguraros de si la futura mamá va a dar el pecho o no. Pero si es que si, seguro que le resulta de lo mas útil. Son esos collares de piezas gordas que los bebés pueden agarrar mientras están al pecho. Parecerá una tontería, pero después de saber lo que es capaz de arañar una criaturita estando al pecho, creo que puede ser un regalazo. Yo no tuve ninguno con la mayor, pero ahora me voy a comprar uno, si es que no me lo regalan antes… (Ahí lo dejo…jejejeje)que-regalar-futura-mama

Sesión de fotos Newborn

No podía acabar este post sin recomendaros esto. Las sesiones newborn o recién nacido, se hacen antes de los 10 días de vida del bebé, para poder fotografiarlo sin que haya perdido aun la postura en la que tenía mientras crecía dentro de su mamá. Por ello son sesiones realmente bonitas y efímeras. ¡Los bebés crecen y cambian súper rápido! Me parece algo precioso que regalar, ya no solo a la mamá, sino a toda la familia. Fotos del bebé solito, con mamá, con papá, con los hermanos o todos juntos. Os aseguro que es un tipo de recuerdo en el que merece la pena invertir. que-regalar-futura-mama

Como veis, en mi selección me dejo llevar o por la parte practica o por la nostálgica. Soy una capturadora de momentos y nunca dejaré de intentar detener el tiempo a mi manera.

¿Se os ocurre algo mas que poder regalar a una futura mamá?

¿Que os hubiera gustado que os regalasen a vosotras?

 

Consejos de padre (65): vacaciones en el nido

¡Vacaciones! Por aquí Valkiria y yo estamos de vacaciones. Bueno, para ser sinceros, ella está de vacaciones. Yo, como autónoma que trabaja desde casa, hago lo que puedo, cuando puedo. El pater de la familia ya esta contando los días, como el que deshoja una margarita. Este viernes será su último día antes de las vacaciones de verano… Que ya veremos si no empalma con la baja de paternidad. Pero que no se haga muchas ilusiones que aquí estamos en plena fase del nido… ¡Que agobio me está entrando!

Cuando esperábamos a Valkiria fue diferente. Lo teníamos todo preparado mucho antes. Lo fuimos haciendo poco a poco y con mucha tranquilidad. Ahora, a menos de 4 semanas de “El día P” prácticamente no tenemos nada listo. Si me pusiera de parto ahora mismo, esto sería un autentico cáos. ¡Que, por no tener, no tengo ni la bolsa del hospital hecha! Bueno, en realidad esto último es solo culpa mía, no la tengo hecha por pura pereza, pero esta semana me pondré a hacerla sin falta. Eso si, aquí servidora lleva ya un par de semanas en plan demonio de tazmania sacando ropa de la mayor, seleccionando la que podemos usar, lavando, planchando y volviendo a colocar… ¡Que agotamiento!

Pero por lo demás, a día de hoy, aun tenemos mil cosas que hacer. El nido no está listo ni mucho menos… Tenemos que pintar la habitación de Valkiria. Traer y montar la cuna en nuestro cuarto. Y mas de lo mismo con la bañera y con el carro. Lo único que tenemos ya es la silla del coche. ¡Algo es algo!

Así que, aunque el pobre Papá Cascarrabias esté deseando coger vacaciones, poco tiene que ver lo que se supone que son las vacaciones con como vamos a pasar por aquí las siguientes dos semanas. Trabajaremos como pajaritos ocupados para intentar dejarlo todo listo para el gran día. Solo espero que Atreyu no decida hacer acto de presencia antes de tiempo…

¿Preparasteis el nido con mucha antelación?

¿Lo preparasteis igual la primera vez que las siguientes?consejos-padre-nido-vacaciones

El miedo a la muerte en niños pequeños

Sabía que este momento llegaría, tarde o temprano. Había leído sobre ello, intentando preparar que decir. Intentando prepararme yo misma para saber qué contestar. Pero, como en muchas otras cosas, cuando luego sucede, todo lo que leíste de poco te sirve. Llevo dándole vueltas al tema durante semanas, queriendo escribir este post, pero sin atinar a escribir nada. Y es que este tema, a mi, me cuesta. La muerte. Esa parte natural e inevitable de la vida que tan mal, a día de hoy, sigo llevando.

En mi afán por saber como afrontar esa conversación con Valkiria, una psicopedagoga me dijo que los niños empezaban a conocer el concepto de muerte alrededor de los 3 años. A través de cuentos, películas o experiencias que pudieran tener alrededor. Pero que ese primer conocimiento solía ser bastante vago. Pensando en ello como algo reversible. Eso mismo corroboré buscando luego información por mi cuenta. Que de los 3 a los 5 años esto suele ser lo habitual. El niño hace un primer contacto con el concepto, pero no lo ve como algo permanente ni inevitable.

Es mas tarde a partir de los 5 o 6 años y hasta los 11, cuando los niños empiezan a ser conscientes de la magnitud del concepto. Y entran en una nueva fase de miedos, primero a que algo pueda pasarle a sus propios padres o algún familiar cercano. Y más adelante, a ellos mismos. El como cada niño lo afronte dependerá, imagino, de como nosotros, los adultos, se lo expliquemos y también, claro esta, de la propia personalidad del niño.

Yo recuerdo, sería alrededor de los 8 o 10 años, pasar una época de mucha angustia, pesadillas. Despertarme llorando, agobiándome sobre el concepto de la muerte. Se pasa muy mal y creo que por ello aun lo recuerdo. Y por eso mismo, tenía tanta aprensión a que llegara este momento.

Valkiria no tiene ni 4 años. Es muy madura. Lo pilla todo al vuelo. Procesa la información que llega hasta ella a la velocidad del rayo. Por eso tenemos que tener sumo cuidado en las cosas que puede ver o escuchar. El caso es que algo ha pasado. No se exactamente el que, pero puedo encontrar diferentes pequeños motivos que, en un mismo momento, se han juntado para generar esta situación.

Primero ha empezado a ser consciente de las muertes de personajes en sus películas de dibujos favoritas. La que creo, de hecho, que mas le afectó, fue una que empezó a ver hará cosa de un mes, Los Croods. La película le encanta y la ha visto tropecientas veces, pero tiene una presencia muy clara de la fatalidad y se habla mucho en ella de la muerte. Siempre en clave de humor. Esta claro que el mensaje de la película no es ese. Pero los niños se quedan con determinadas cosas y, lo que a nosotros nos llega de una película y como nos llega, no tiene nada que ver con como lo asimilan ellos.

A eso le sumamos que coincidió que fuimos al pueblo para una boda y, justo, acababa de fallecer una tía abuela mía. Ella no pisó ni el tanatorio, ni el cementerio, por supuesto. Pero los adultos hablan mientras piensan que los niños, alrededor de ellos, no se dan cuenta de nada. ¡Que cuidado hay que tener! No se exactamente que habrá oído ella, porque eso no me lo dice, pero algo ha tenido que oír. Si a eso le sumamos la tendencia que hay en los pueblos (y mas concretamente en mi familia) para hablar de enfermedades y muerte sin límites, el caldo de cultivo está servido.

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Niña sentada vía Shutterstock

No es que les eche la culpa, ni mucho menos. Entiendo que puede haber gente que no crea que sea necesario tener tanto cuidado con lo que se dice delante de un niño. Pero esas personas no tienen a Valkiria como hija. Conforme crece, veo muchas similitudes entre ella y yo, y al igual que me pasaba a mi de pequeña, ella se entera de todo. Aunque creas que no, aunque parezca que no.

Así fue como empezó a preguntar que era la muerte. Nosotros, que no nos gusta mentirle, intentamos adaptar nuestras respuestas a la realidad. Hacerlo ver como algo natural, algo que forma parte de la vida. Algo que pasa cuando ya has vivido muchos muchos años y eres muy muy viejo. Y ahí encontramos nuestro gran escollo. Ella parecía haber entendido, sin que nosotros se lo explicásemos, el hecho de que la muerte es irreversible. Pero, en cambio, aun no es capaz de entender el concepto del tiempo. Es decir, para ella poca diferencia hay si le hablamos de días, semanas, meses o años. No sabe exactamente a que nos estamos refiriendo. Por eso creo que, lo de que le digamos que será algo que le pasará dentro de muchos años cuando sea muy viejita, no calma su angustia para nada. Al revés. Un día salió del cole de verano diciéndome que ella no se quería hacer vieja porque no se quería morir y mientras lo repetía hasta el infinito, en mitad de la calle, se puso a llorar desconsoladamente… No sabéis lo que habría dado en ese momento por haber calmado todos sus miedos con un solo abrazo.

Pero las cosas con ella no funcionan así. Ella necesita hablar, que le expliquen. Y eso hicimos durante días, cada vez que volvía aquello a su cabeza. Explicarle que hacerse viejo es bueno porque quiere decir que has vivido muchos años y miles de aventuras. Que aunque ella crea que nosotros, sus padres, o sus abuelos, somo viejos, no lo somos, ni lo seremos en muchos años. Que llegar a viejo supone vivir muchos momentos felices. Conocer a alguien de quien enamorarse, tener hijos, nietos…

Se que esta conversación no ha acabado. Que las preguntas volverán. Pero, después de un par de semanas, parece que su preocupación se ha ido disipando.

Mientras, nosotros hemos estado buscando. Viendo cuentos que poder comprar para tratar este tema con ella desde una perspectiva mas infantil. Pero en la mayoría de ellos hay algún familiar que ha fallecido, que no es nuestro caso, y no quiero que sus miedos vayan ahora a pensar que nos puede pasar algo a cualquiera de nosotros. Solo encontré dos que me parecieron mas o menos adecuados. Uno de ellos es “El árbol de los recuerdos“, en el que es un zorro el que se va. Este lo dejaremos para cuando falte el perro de mis padres. Y el otro es “Siempre te querré” que, si bien no trata el tema de la muerte en si, si que habla del paso del tiempo, y del amor entre una madre y su hijo mientras este crece y ella envejece. Este último lo compre, pero de momento lo tengo guardado, porque estoy demasiado sensiblona, con esto del embarazo, como para ser capaz de leérselo sin soltar la lagrimilla.

No seréis muchos las que habréis llegado a leer este post hasta el final. Me ha quedado mas largo de lo que esperaba. Pero necesitaba soltarlo todo y, fundamentalmente, pediros consejo…

¿Como gestionasteis el miedo a la muerte con vuestros hijos?

¿Me recomendáis algún recurso o cuento para poder afrontarlo?

¡Mil gracias!

 

Compras para el segundo bebé

Cuando vas a estrenarte como padre algo está claro, ¡necesitas de todo! Te pasas meses y meses pensando en que carro comprarás, cuna, minicuna, etc, etc… Pero, ¿y con el segundo bebé? ¡No cambia nada la cosa amigos! Sobretodo si no tuviste la suerte de que te pudieran dejar muchos de los accesorios que necesita un bebé. La lista de la compra para el segundo bebé se ve reducida a aquellas cosas que, en tu primera vez, pensaste que no te serían útiles, y ahora piensas que te habrían venido de maravilla.

Obviamente, en esto cada uno tiene una experiencia y una opinión propias. Lo que para mi fue inútil la primera vez, para otro pudo ser su tabla de salvación y viceversa. No existe una lista definitiva aplicable a todos. Por eso, hoy quería contaros cuales fueron esas cosas que eché en falta la primera vez y ahora quiero comprar (o que me regalen…). Bueno, también hay alguna cosa que la primera vez realmente no era necesaria.

Reductor de cuna

Para los primeros meses de Valkiria, unos amigos nos dejaron una mini cuna. Será porque a la niña no le gustaba nada estar ahí, pero con el tiempo me di cuenta de que, para nosotros, aquello no era más que un cacharro inútil. La niña apenas dormía allí, acabamos colechando y, por ello, mas tarde montamos la cuna normal en modo colecho. Por eso, decidí que ahora no quería repetir experiencia. Montaremos la cuna grande desde el primer momento y compraremos un reductor de cuna, que lo mismo servirá para que esté ahí, en el sofá o durmiendo entre nosotros.

Solo me quedo con la cosa de si con una mini cuna de colecho la cosa hubiera sido diferente, pero, para un segundo y último bebé lo veo una compra innecesaria. ¡Y lo que me voy a ahorrar en viajes con la mini cuna de acá para allá! Hay que ver la se shows que montamos los padres primerizos…compras-reductor-cuna-bebe

Vigila bebés con cámara

Una de esas cosas que pensé que no necesitaría… Compramos uno normal, solo de audio. Pero claro, con el pasillo tan largo que tenemos en casa, a la que hacía 20 que nos levantábamos porque el cacharrito había sonado, ya estábamos hasta el pirri. Entre otras cosas porque, la mayoría de las veces, sonaba por un ruido que había hecho mi “majisima” vecina de arriba. Así que esta vez me quiero ahorrar los viajecitos y comprar un vigila bebés con cámara. El caso es decidirme por cual, porque hay mil marcas y modelos, y aun no he conseguido elegir uno.compras-vigila-bebes-camara

Patín para el carro

Esta compra la primera vez no era necesaria, pero ahora si. Valkiria aguanta cada vez mas andando, pero depende de donde vayamos se hace inviable prescindir del patín porque es normal que aun se canse. Miré varios modelos, de distintas marcas, sobretodo viendo que fuera no demasiado aparatoso y compatible con nuestro Streety plus. Finalmente, nos decidimos por el Buggy Board de Lascal con asiento. Aun no he probado de acoplarlo al carro, pero creo que quedará bien. Además tiene un asiento no muy grande por si la niña se cansa y quiere sentarse un rato.compras-patin-carro-bebe-lascal

Sacaleches eléctrico

Otra de esas cosas que pensé no necesitaría y luego me arrepentí. A mi me regalaron, porque yo fue lo que pedí, la versión manual del sacaleches de Medela, pero, o soy muy torpe o yo que se… la cuestión es que nunca conseguí sacar mas de 30ml y, al final, desistí y lo dejé abandonado en un rincón. Así que, esta vez, me gustaría probar con un sacaleches eléctrico. En principio pensé en optar por el de Medela eléctrico, porque me habían hablado muy bien de él. Pero un día encontré uno en una tienda, de la marca Tigex, y me lo llevé para casa. Por lo que costó, si luego no me apaño, ya me compraré otro de otra marca.

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Silla para el coche

No quería repetir errores de la primera vez. Tras haber conocido las sillas a contramarcha, me veo incapaz de llevar a Atreyu como llevé a Valkiria en el maxicosi hasta el año de vida. Es una temeridad que, por desconocimiento, hice, pero que no repetiré. En esto tenía poca duda, tenía muy clara la silla que quería para el bebé y, de hecho, está encargada desde hace un mes. Hemos comprado una de la misma marca que la que compramos con Valkiria. Solo que el modelo del grupo anterior. Ella va genial en su Klippan Triofix confort y para el nene hemos comprado la Klippan Kiss2 plus. En cuanto la tengamos os haré un post sobre ella.silla-contramarcha-kiss2-plus-compras

Estas son todas nuestras compras para preparar la llegada de Atreyu… Ya no hay nada más que piense que necesite, al menos de primeras. El resto de cosas las reutilizaremos de la primera vez o, simplemente, prescindiremos de ellas porque no las creemos necesarias. Aunque como os digo, puede que luego cambie de opinión.

¿Cuales fueron vuestras compras para el segundo bebé?

¿Me recomendáis alguna marca en concreto de las cosas que estoy buscando?

 

5 cosas que hago para preparar el parto

Mañana llego a la semana 35 de este segundo embarazo y, desde hace cosa de un par de semanas, mi cerebro ha entrado en modo cuenta atrás. Eso no solo trata de estar inmersa en plena elaboración del nido. Lavando ropa, planchando y clasificando como las locas. No. Va mucho más allá. Requiere de unos rituales, ciertas cosas que hago para preparar el parto e intentar que, ese día, salga todo como me gustaría.

Algunas de estas cosas ya las hice al final del embarazo del Valkiria. Otras, en cambio, debería haberlas hecho, pero, por pereza o dejadez, no llegue a hacerlas y luego me arrepentí de ello. Puede que, aun haciéndolas, nada hubiera cambiado en relación a como fue mi parto. Pero, por si las moscas, esta vez quiero poner toda la carne en el asador.

Estas son las 5 cosas que hago para preparar el parto de Atreyu:

Ejercicios de Kegel

Esos grandes conocidos y, a la vez, desconocidos… Creo que todas hemos oído hablar de ellos alguna vez. Pero, ¿cuantas sabemos exactamente como se hacen? Y de las que sabemos, ¿cuantas los hacemos con la suficiente regularidad? Yo ya os digo que en mi anterior embarazo no me acordé de ellos mas que cuatro días mal contados. ¡Así no hacemos ná de ná! Esta vez me lo he tomado mas en serio e intento hacerlos si no cada día, al menos en días alternos. Es super importante tomar conciencia de la musculatura que tenemos en esa zona y su importancia de cara al parto. Como saber relajar esos músculos de manera efectiva. Y, de cara al postparto, una vez recuperadas, como trabajar para volver a fortalecer la zona. ¡Hay que ser buenas y llevar los deberes hechos!

Masaje perineal

Otra de esas cosas que, cuando te las explican en las clases preparto, te quedas con cara de hacer chupado un limón. Pero que dicen que realmente, si lo hacemos con la constancia necesaria, a partir de la semana 30 o 32, puede ayudar a prevenir la episiotomía en el parto. ¡Y todo lo que sea tratar de evitar el cortecito de marras es bienvenido!

Como con lo anterior, alguna vez lo hice en mi primer embarazo, pero para que engañaros, constancia cero, así que de nada sirvió. Esta vez, empecé en la semana 33 pero intento hacerlo al menos tres veces en semana. No me garantiza que esta vez me vaya a librar, pero no quiero quedarme con la cosa de no haberlo intentado. Mi único problema con el masaje perineal es que, a estas alturas, me llego a duras penas, así que voy a tener que empezar a requerir la ayuda de mi señor marido. Que oye, tampoco está mal un masaje, aunque no sea un masaje pensado para que resulte agradable.

Yoga

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Yoga prenatal” vía Shutterstock

Ese, junto a caminar, ha sido mi deporte de este embarazo. En el anterior probé el aquagym prenatal, pero esta vez me apetecía algo que me sirviera para equilibrar cuerpo y mente. Como ya llevaba meses haciéndolo antes de quedarme embarazada, cambie de grupo y me pasé al de yoga prenatal. No es nada intenso, pero me relaja muchísimo y me noto con mucha mas elasticidad en el cuerpo. Aparte de ir a clase intento hacer algunos de los ejercicios en casa, sobretodo cuando me duele la espalda o se me cargan las caderas. Para eso me viene genial la pelota de pilates, que ya la compré en el anterior embarazo y, sin duda, ¡es el mejor invento del mundo para el final del embarazo!

Relajación

Esto va ligado a lo anterior. Al final de las clases siempre acabamos con una breve relajación. Hay de varios tipos, podemos imaginarnos siempre yendo a un lugar que nos transmita paz. Así el día del parto, al imaginar ese lugar, nos será mas fácil relajarnos. O, simplemente, podemos hacer una relajación clásica. Lo que viene siendo ir respirando y pasando por cada parte de nuestro cuerpo tratando de relajarlo de manera consciente. Sea de la forma que sea, la idea es hacerlo cada día para coger soltura a la hora de necesitar relajarnos. Mecanizar un poco la relajación y que nos sea más fácil llegar hasta ella. Yo intento hacerlo cada noche, al irme a dormir (aunque el calor no ayude mucho…). Primero trato de relajarme, normalmente visitando mi lugar especial. Luego, para evitar que vengan preocupaciones a mi mente, visualizo como quiero que sea el día del parto. De principio a fin. Con detalles. Ya se que un parto es imprevisible y luego será lo que tenga que ser. Pero a mi esto me funcionó para estar mas tranquila la primera vez y lo estoy volviendo a hacer ahora.

Respirar

También relacionado al punto anterior. Porque no hay relajación sin una respiración consciente. Pero voy mas allá… Me refiero a practicar los distintos tipos de respiración de cara al parto. La respiración mas corta, para los momentos de contracción. Y la respiración con la exhalación mas lenta, para cuando haya que dejar de empujar y relajar la zona. Los pujos de momento no los estoy practicando, aunque ya lo hicimos en las clases preparto. Esto viene bien para que, llegado el día, no se nos olvide como respirar en cada fase del parto. Lo podéis practicar con vuestras parejas para que, si a vosotras se os olvida, ellos os puedan ayudar a recordar.

Estas son mis 5 claves a la hora de prepararme para este segundo parto. Esta claro que no a todas nos funcionan las mismas cosas. Y que el tipo de parto, natural y sin epidural, que yo pretendo tener, necesita de mas consciencia y mentalización, quizá, que otro tipo de partos. Pero bueno, cualquiera de estas cosas pueden ser útiles para casi cualquier embarazada, independientemente de como se quiera parir. Lo importante, creo yo, ese día, es sentirnos seguras y preparadas para parir como cada una queramos hacerlo.

¿Que cosas hicisteis vosotras para preparar el parto?

¿Fuisteis capaces de ser constantes?