Música para bebés

El pasado sábado tuvimos la oportunidad de ir con Valkiria a su primera exposición en un museo, con actuación musical incluida. La exposición se llama Pacífico: España y la aventura de la mar del sur, y la visita dinamizada, a la que han llamado Mus´n´babies, se lleva a cabo desde el Consorcio de museos de la comunidad Valenciana y la escuela de música UTEM, y está dirigida para niños de 0 a 3 años. La actividad quiere acercar los conceptos de música y museo al mundo del bebé. Para ello, se intenta transmitir la sensación de la vida en un galeón a través de diferentes sonidos utilizando elementos muy diversos, pudiendo escuchar el crujir de las maderas, las olas del mar o las músicas típicas de las islas del pacifico.

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Para empezar el sitio era una maravilla. Un monasterio del siglo XIII totalmente rehabilitado y que ahora funciona como museo y sala de exposiciones. Es de estas cosas que tienes en tu misma ciudad y a pesar de haber pasado mil veces por la puerta, nunca te has parado a entrar. Ya solo por lo bonito que es merece la pena la visita. Valkiria estuvo correteando por los dos claustros que tiene, mas feliz que una perdiz, hasta que llegó el momento de entrar a la actuación.

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Nosotros no teníamos muchas esperanzas de que ella aguantara todo el espectáculo. Y eso que solo duraba media hora. Pero nos guardábamos la baza de que esta niña se emboba con la música en directo. Y no fue del todo mal.

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(Fotos vía http://afandeplan.com/ y Facebook del Consorcio de museos de la comunitat valenciana)

Allí habría unos 20 niños, mas o menos, con sus respectivos padres. Todos nos sentamos en el suelo en semicírculo alrededor del escenario. Todos los niños estaban tranquilos. Algunos más pequeños, otros más mayores que Valkiria. Y ella… Ella estaba investigando que podía coger/trepar/hacer allí. Lo primero que fichó fue el piano, se fue hacia la chica que había al lado de él y no se que le diría pero volvió tan contenta. Luego empezó el espectáculo. Todo muy bonito, muy calmado, muy relajante… demasiado tranquilo para Valkiria. Ella solo quería irse a donde estaban los músicos. Y cuando sacaron unos globos para imitar el sonido de los delfines, ya no os quiero ni contar. Esta niña, cuyo vocabulario no incluye más de 20 palabras, tiene un huequecito muy especial en su corazón para los globos, y solo hacía que gritar: “globoooo, globoooo…”, vamos, que si la dejamos arrambla con todos los globos que había en la sala. Nosotros nos la íbamos pasando como si fuera una patata caliente intentando frenarla pero que no se pusiera a llorar. La cosa funcionó a medias. Llegó un momento en el que ya era imposible retenerla más, ni de pie, ni sentada, así que el Papá Cascarrabias iba paseando con ella por la sala, mientras la actuación continuaba. Solo al final, cuando empezaron a sonar los timbales, recuperó el interés por lo que allí estaba pasando. La cosa se animó ( a esta niña le va la marcha…) y Valkiria acabó bailando en mitad del escenario su baile especial mezcla de reaggeton y sentadillas. ¡Emoción en estado puro! Aquello acabó con aplausos, muchos aplausos y Valkiria con una sonrisa de oreja a oreja.

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Conclusión, creo que a esta niña le hacen falta actividades que le permitan interactuar activamente y mucho movimiento. Aun tenemos que dar con el tipo de espectáculo que se adapte más a sus gustos. Pero lo seguiremos intentando, lo siguiente será el teatro. A este paso, con lo marchosa que nos a salido, en unos años nos la estamos llevando de festival. ¡Dándolo todo!

¿Os gusta llevar a vuestros hijos a espectáculos?

¿Sois más de conciertos o de teatro?

Consejos de padre (19)

Ya todas sabéis lo que “disfruto” del momento parque… ejem, ejem… es un decir. Pero, aun siendo tan malamadre y a pesar de intentar endiñarle tan divertida tarea al Papá Cascarrabias siempre que puedo, lo cierto es que igualmente no me libro. Eso si, en lo que no acierto nunca es en que llevarme al parque porque, si no me llevo nada, ¡malo!, acabo pensando que se emperra en querer lo de los demás porque yo me he olvidado de bajar algún juguete. Incluso hay algunas madres que te echan miradas de reprobación, como si el dejarme los juguetes en casa fuera algo premeditado y tuviera a mi hija entrenada para robar lo de los demás niños. Pero es que si me acuerdo y me bajo sus trastos al parque, ¡mal también! porque ya no es solo que no les haga el más mínimo caso, será que los tiene aburridos, sino que sigue queriendo apropiarse de cualquier cosa que tenga otro niño.

Este comportamiento, que es absolutamente normal, me genera cierta ansiedad. Al final siempre acaba alguien llorando. O el niño del parque porque Valkiria le ha cogido su pelota, o ella porque yo se la he devuelto al niño. Eso de: “juegas un ratito y luego se la devuelves” o “juega con el nene“, de momento, no funciona, y todo lo que sabe hacer es coger el juguete y huir lo más lejos posible. De todos modos creo que, a esta edad, aun es muy pequeña para entender el concepto de compartir, por mas que se lo intentemos enseñar. Así que no nos quedará mas remedio que armarnos de paciencia y seguir intentando que no arramble con todo lo que se le ponga por delante.

¿Quieren vuestros hijos sus juguetes en el parque o molan mucho mas los de los demás?

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Revisión de los 18 meses

El pasado lunes, cuando Valkiria ya había cumplido los 19 meses, tuvimos la revisión pediátrica de los 18 meses, ¡Y por los pelos! Pues llevamos unas semanas que no salimos de una y ya nos hemos metido en otra. En realidad, le tocaba hace 15 días, pero justo el día de antes se puso con un virus estomacal a vomitar cual niña del exorcista, con mi consiguiente susto por ser la primera vez que la veía vomitar. Resultado, revisión aplazada hasta que la niña estuviera bien. Pasaron esos 15 días y, otra vez, justo el día de antes, se pone con 38,5 de fiebre. Como no sabía que hacer, allá que me fui con la niña al pediatra. No tenía nada grave, un resfriado con la garganta roja, pero la fiebre impedía que la pudieran vacunar. De todos modos, y para que la revisión no se nos plantara en los 20 meses, decidimos hacerla igualmente. Que mal está el tema citas en la Seguridad social, ¡no me podían dar nueva cita hasta dentro de un mes!

Esta es la última revisión de lo que yo llamo la fase bebé, pues la siguiente, al menos aquí, no es hasta los tres años. No se si eso cambia dependiendo de la comunidad autónoma, imagino que si. A mi me parece que año y medio entre una revisión y otra igual es mucho, pero es lo que hay.

Valkiria empezó la visita, como siempre, hartandose de llorar. Parece que tiene fobia a las batas blancas, es ver una enfermera o un médico y llora con desesperación. Yo intento calmarla como puedo, pero si no es teta mediante o yéndonos de allí no se tranquiliza. Así que toca aguantar el tirón.

Empezó con las preguntas de rigor hechas por la enfermera: si ya duerme en su habitación, si anda con facilidad, si maneja la cuchara y puede beber de un vaso… Esas cosas. Lo de que ya duerma en su habitación nos pilla por los pelos, pues ya sabéis que la pasamos a su cuarto hace bien poco. La enfermera se sintió satisfecha con mi respuesta afirmativa. A saber que me habría dicho en caso contrario. No se porqué, pero me puedo hacer una idea. Eso si, se sorprendió de que aún le diera pecho, y yo me sorprendí aun mas de que una enfermera encuentre eso raro, cuando ellos son los primeros que deberían apoyar la lactancia. Creo que, como en todo, depende de con quien te topes, porque en la anterior revisión, el enfermero casi me hace la ola cuando le dije que aun le daba pecho. En fin, a ver si se ponen de acuerdo.

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Luego pasamos a desvestir a la niña para medirla y pesarla. Ahí ya el llanto era cosa fina. Las enfermeras con Valkiria hacen lo que pueden. Ella no se lo pone nada fácil. Como era de esperar, después del virus estomacal había perdido algo de peso, unos 300 gramos, que en ella siendo tan delgadita es mucho, nos hemos quedado en 9 kilos 100 gramos. Por contra ha pegado un mini estirón, ahora mide 79,5. Para ella esos valores son totalmente normales y seguimos sin salirnos del percentil 15.

Una vez llegó el médico, aproveché para consultarle algunas dudas. Le pregunté por las fontanelas, que aun la tiene un poco abierta, y a pesar de la alarma que esto le genera a nuestra pediatra de lo privado, a este pediatra le parece totalmente normal y dice que hasta los dos años no es motivo de preocupación. Le daremos tiempo. Luego le comenté que le viera como llevaba el tema de la hernia umbilical y como estaba llorando a pleno pulmón, pudo comprobar que ya se le había corregido sola, pues el ombligo en caso de haberla, cuando lloran es cuando más para afuera se les sale, y en nuestro caso no sobresalía nada. ¡Una cosa menos de que preocuparse!

Por último le pregunté que sabía del tema de la vacuna de la varicela, pues dicen que la van a volver a vender en farmacias. Sobretodo me preocupaba saber si se la podía poner a pesar de que la recomendación de la primera dosis fuera a los 12 meses. El aún no sabía cuando estaría a la venta, pero me dijo que cuando estuviera podía ir a que la vacunaran, no importaba que tuviera mas de 12 meses, pues esa edad es orientativa, un mínimo de edad a partir del cual poder ponerla. Solo me dijo que tenía que dejar pasar un mes entre la vacuna que le falta por poner a Valkiria, la hexavalente, y la vacuna de la varicela. Lo que tengo claro es que en cuanto pueda se la pondré, más teniendo en cuenta que el curso que viene si irá a la guardería.

Con el tema vacunas pendiente de poder ponérselas en unos diez días, cuando ya este recuperada del todo, nos fuimos a casa para que pudiera dormir y descansar, tanto ella como yo, pues entre la fiebre, los mocos y la tos, estamos todos para el arrastre.

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Buscando guardería desesperadamente (II)

Ya os conté el lunes todas mis razones, a favor y en contra, de llevar a Valkiria a la guardería el año que viene. La verdad es que, todas esas razones rondaban por mi cabeza desde hacía algún tiempo, pero la falta de dinero y el cargo de conciencia por llevarla a la escuela sin estar yo trabajando podían conmigo. Así que ni contemplaba esa posibilidad. Hasta el pasado viernes.

Mis padres están jubilados y desde hace una semana se están encargando de llevarsela de paseo y al parque todas las mañanas, lo que me da un margen de hora y media para poder hacer algo en casa o estudiar para los exámenes de chino. Ellos disfrutan mucho de su nieta pero les deja agotados y es totalmente comprensible. Así fue como, al llegar del paseo el viernes, mientras mi madre me comentaba las ganas que tenía Valkiria de interactuar con otros niños de su edad, surgió la gran pregunta: “¿Porque no miras guardería para el año que viene?. Yo de primeras me negué, sobretodo por el tema económico, pero ellos se ofrecieron a subvencionar la guardería de su nieta, por ella y por su propio descanso supongo.

Plantaron la semillita y me dejaron con el come come. No tardé ni diez minutos en ponerme a buscar por internet guarderías por mi zona. Curiosamente hay muy pocas. Solo tres a menos de 10 minutos andando. El resto ya quedan por lo menos a 15 minutos y me parece mucho desplazamiento para solo tres horas que la quiero a llevar. De esas tres, hay una que no me gusta nada, así que descartada. Contacté con las otras dos a medio día y una de ellas me contesto que podía ir a ver la guardería esa misma tarde si quería. Para allá que me fui con Valkiria.

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– Esta no es ninguna de las dos guarderías, esta está en Granada, pero me encanta el diseño –

La primera guardería esta a 5 minutos de mi casa andando. Es bastante pequeña, solo tiene dos aulas, pero todo está muy nuevo y tienen pocos niños. No tiene un gran jardín, pero tiene un patio con el suelo de ese acolchado tipo parque. Además, las chicas me parecieron muy majas y Valkiria campó a sus anchas por allí, como Pedro por su casa, haciendo el mal como de costumbre. ¡La calaron desde el principio! Ella salió de allí lanzándole besos a la cuidadora y dando palmas. Eso ya es buena señal. Aparte, al ser gente más joven, tienen página de facebook y allí puedes ver todo lo que van haciendo los niños, les organizan muchas actividades, y si tienes alguna duda te contestan a cualquier cosa con mucha rapidez.

Eran ya casi las seis de la tarde cuando llegaba a la otra guardería. Como no me habían contestado me presenté igualmente, si estaban bien y sino también. Tuve suerte y pudieron atenderme. La segunda guardería esta a dos minutos de mi casa andando y es enorme. Tiene por lo menos cuatro clases y un patio donde pueden correr caballos de lo grande que es. Lo mejor que tiene es que dividen a los niños del mismo año en dos grupos, los de principio de año y los de finales de año, así no hay tanta diferencia en sus desarrollo. Lo peor, que el patio tiene todo el suelo de piedras y no lo acabo de entender, ¿soy la única que le ve el peligro potencial a un suelo lleno de piedras para poder ser lanzadas? Allí Valkiria no pudo esparcirse mucho porque estaban limpiando y tampoco pude conocer a ninguna cuidadora porque ya se habían ido, solo a la dueña.

Una vez vistas las dos guarderías, la cuestión era decidirse por una. Yo no se decir porqué, porque no tengo un motivo de peso ni realmente claro, pero por alguna razón, me dio mejor impresión la primera, la más pequeña. De precio están muy parecidas y el horario es el mismo. Ambas me metieron algo de prisa para que me decidiera. Creo que es normal, a estas alturas ya casi todo el mundo tiene al niño apuntado a la guardería y al entrar directamente en el último año, quedan menos plazas. Me entró la prisa y después de hablarlo con el Papá Cascarrabias, al que todo esto también le pilló de sopetón, decidimos que nos fiaríamos de mi intuición, así que les mandé un mensaje por facebook el mismo sábado para decirles que nos reservaran una plaza.

El lunes ya fui a rellenar los papeles y formalizar el pago de la matricula. En el coste de la matricula si que había mucha diferencia, la otra eran 60 euros y esta son 130 euros, pero supongo que será por el número de niños, que al ser menos pagan más. Al final el gasto en guardería quedará así: 170 euros de mensualidad (SIN comedor), mas 40 euros por trimestre de material, mas la ropa de la guardería, que, a dos mudas de verano a 25 euros, dos mudas de invierno a 30 y dos babis a 15 euros, suman 140 euros (me siento una azafata del 1, 2, 3… en este momento). Aparte de tener que llevar pañales, toallitas y algunas cosas mas. Si nos conceden la ayuda, que espero que si, serían hasta 90 euros menos al mes. Pero ya podéis ver que llevar a tu hijo a la guardería es de todo, menos barato, y eso que no la dejaré al comedor, sino serían 100 euros más al mes.

En fin, este ha sido mi periplo de búsqueda de guardería en menos de 24 horas. Ahora tengo los típicos temores de toda madre frente a esta nueva situación: ¿Llevará bien el separarse de mi? ¿Se adaptará con facilidad? ¿Le gustará? Muchas preguntas a las que empezaremos a dar respuesta el 1 de septiembre.

¿Cuanto os cuesta la guardería de vuestros peques?

¿Que fue lo más importante para vosotras a la hora de decidiros por una guardería u otra?

Buscando guardería desesperadamente (I)

No tenía pensado escribir un post de este tipo. La verdad es que, como de momento sigo en paro, mi intención era que Valkiria se quedara conmigo hasta que tuviera que empezar el colegio con tres años, es decir, en 2016. Pero hay veces que las cosas simplemente ocurren así, de repente, precipitadamente, sin dejar tiempo a grandes análisis ni listas de pros y contras. Con lo que eso supone para mi, que soy analítica por naturaleza, y pienso las cosas importantes una y mil veces antes de tomar una decisión. Bien. Pues este tema, que en principio no iba para nada con nosotros, ha entrado en nuestras vidas y se ha resuelto en menos de 24 horas. Os cuento el porqué.

Reconozco que, de un tiempo a esta parte, no me dan los días para llegar a todo. Tener a una niña de 19 meses entretenida ocupa todo mi tiempo durante el día, y solo puedo aprovechar para hacer algo si consigo dejarla dormida (sin estar enganchada a mi se entiende). Además, no se si soy yo, que no tengo mano para saber como entretenerla, o que ella no presta demasiada atención a nada en concreto, pero siento que se me agotan las ideas y los días se hacen eternos.

Lo siento, de verdad, siento no poder decir que disfruto intensamente de mis días de mama full time. No lo puedo decir porque no es verdad. Me gusta estar con ella y lo disfruto, pero también estoy agotada y saturada. Valkiria no es una niña que se entretenga sola, ni que sea fácil de entretener. O igual soy yo que me ahogo en un vaso de agua. Si a todo esto le sumamos que cada vez que vamos al parque va desesperada detrás de los otros niños queriendo jugar con ellos, creo que ambas necesitamos un ligero cambio en nuestras vidas.

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Aunque la decisión ya está tomada, quiero explicar mis motivos, tanto a favor como en contra, de llevar a Valkiria a la guardería el año que viene:

Porqué pienso que NO debería ir a la guardería

  • Creo que donde mejor está un niño, los primeros años de su vida, es en casa con sus padres o en su defecto con los abuelos o algún otro familiar de confianza. Tengo entendido que incluso hay estudios científicos que avalan esta creencia. Se que esta posibilidad no es nada fácil para la mayoría de las familias, por aquello de la no conciliación que existe en este país. La mayoría de las empresas no son family friendly precisamente. Pero en nuestro caso, que yo no trabajo, puedo estar con ella todo el día.
  • En año y medio de vida de Valkiria apenas se ha resfriado dos veces y no ha pasado ni una sola bronquiolitis, ni nada más allá de una faringitis con fiebre y muchos mocos. Se que en cuanto ponga un pie en la guardería va a estar mala semana si, semana también, o al menos esa es la impresión que me da por lo que veo a mi alrededor. A menos contacto con otros niños, menos virus.
  • El tema económico no debería ser una razón de peso, pero sin duda lo es. Yo no se como será en otras comunidades, pero aquí (Valencia capital),  no hay guarderías públicas, todas son privadas, con concierto con el ayuntamiento para que puedas pedir una ayuda (máximo de 90 euros). Ayuda que deciden ellos si te dan o no y cuanto te dan, claro. Pero a fin de cuentas, si lo quieres llevar toda la jornada, con comedor incluido, los 220 euros* no te los quita nadie. Al menos de las que yo conozco. (*editado: al leer vuestros comentarios me dí cuenta de que me equivoque al hacer mis cálculos, en realidad aun con la ayuda, las guarderías que he visto se quedan en 220 euros, pero sin hora extra, eso y los uniformes del colegio van aparte)

Porqué pienso que SI debería ir a la guardería

  • Como he dicho al principio, creo que Valkiria tiene necesidad de interactuar con otros niños, más allá de lo que puede hacer en el parque. Participar de juegos, aprender a relacionarse, a compartir, incluso pelearse con otros niños, son cosas que creo que le pueden venir bien para su desarrollo. Es una niña acostumbrada a estar con adultos. Por desgracia no tenemos amigos con niños de su edad, ni tiene primos, ni nada. Así que su contacto con otros niños se limita al parque y allí cada uno va a su bola.
  • Si la llevo a la guardería este año, aunque solo las lleve tres horas por la mañana, se irá acostumbrando a las rutinas de lo que es ir al colegio y así al año siguiente el cambio no le resultará tan brusco.
  • La guardería nos ofrece la posibilidad de saber como afrontar, como padres, algunos temas concretos, pues cuentan con la ayuda de una psicopedagoga para cualquier problema que se le quiera consultar. Además, participan de forma activa en algunos trances importantes en sus vidas como pueden ser la operación pañal o dejar el chupete.
  • Por último, y quizá el motivo más egoísta, yo tendría tiempo para poder dedicar a otras cosas que no fuera ella. Estoy acabando mis estudios de chino, que no es un idioma fácil precisamente, y requiere de muchas horas de estudio. Este año lo llevo renqueando, pero el año que viene no podrá ser así. Además, estoy construyendo mi propio proyecto para salir de mi situación de parada y convertirme en autónoma. Un proyecto que me ilusiona y espero que se convierta en mi sustento, pero al que de momento estoy dando forma y requiere de muchas horas de trabajo. Horas que no tengo y necesito.

Y esto es todo, estas son mis razones tanto en contra como a favor. En mi caso, creo que los pros ganan a los contras, pero eso solo el tiempo lo dirá. El miércoles os contaré como fue el momento de tomar esta decisión tan importante para la vida de cualquier niño, cuales fueron mis opciones y cual fue nuestra decisión final.

¿Lleváis a vuestros peques a la guardería?

¿Desde que edad y por que motivos?