La madre que querría ser

Hay días que me siento agotada, por dentro y por fuera. Días en los que siento que no soy la madre que querría ser, o al menos, no lo soy tanto tiempo como me gustaría. Nadie dijo que ser madre fuera a ser fácil. En estos mas de 3 años que llevo jugando este nuevo papel en mi vida, hemos pasado por muchas etapas. Muchas fases de desarrollo. Momentos maravillosos y momentos terriblemente agotadores. Sin duda, el convertirte en padres es la mayor montaña rusa en la que te subirás jamás.

Con una niña como Valkiria, con tanto carácter, le temí a los supuestos “terribles 2” mas que a una vara verde (un dicho muy de pueblo…). Pero que queréis que os diga, igual es más mito que realidad. No se. Rabietas las ha habido, ¡claro que si! El tema es que no creo que sea una fase con principio y fin, sino más bien un pistoletazo de salida a lo que será criar en si mismo.

Establecer límites, educar, hacer concesiones, jugar, negociar, regañar, porque también creo que es importante regañar, aunque suene mal decirlo. El tema de castigar es secundario porque no se si tiene tanto efecto como se desea que tenga. Pero regañar lo veo básico. Mi hija tiene que saber cuando algo está mal, cuando algo no debe hacerse. Y yo se lo puedo explicar con calma todas las veces que quiera, pero si aun así lo hace, tiene que ver alguna reacción por mi parte. Os pongo un caso práctico: Sigue leyendo…

Los miedos en los niños pequeños

El miedo es una emoción que forma parte del elenco de emociones que tenemos que aprender a procesar cuando somos pequeños. No es ni buena ni mala. De hecho es ambas cosas. Buena porque el miedo nos hace reaccionar y protegernos en situaciones de peligro real; y mala cuando esa situación de peligro es infundada, es decir, es exagerada o solo está en nuestra cabeza. Pero el miedo sobretodo eso necesario. Y, por ello, no podemos educar a nuestros hijos para que no tengan miedo de nada, pero si debemos saber como gestionar los miedos de nuestros hijos y ayudarles a superarlos cuando estos les paralicen.

¿De donde vienen los miedos?

Podríamos clasificar los miedos, según su procedencia, de este modo:

  • Miedos reales ante amenazas reales (Un perro que viene corriendo y ladrando hacia nosotros de modo amenazante, por ejemplo)
  • Miedos relacionados con el desarrollo del niño, es decir, miedos que suelen ir con su edad y que, normalmente, se superan solos con nuestro apoyo y la propia maduración del niño. El primero de ellos en manifestarse sería el miedo a la separación, cuando el niño tiene apenas meses. Luego podrían aparecer el miedo a la oscuridad, a los ruidos fuertes, a las tormentas, al agua, etc…
  • Miedos adquiridos por aprendizaje. Son aquellos que tenemos porque hemos heredado de alguna persona cercana, viendo su reacción ante situaciones concretas. Por ejemplo: mi abuela tenía miedo exagerado a las tormentas y, a día de hoy, a mi padre aún no le gustan un pelo. Eso es un miedo heredado.
  • Miedos consecuencia de un hecho traumático o shock. Estos son los mas complicados de tratar y superar. Pero también se pueden trabajar.

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El mar. Una de esas cosas que pueden dar miedo. En nuestro caso por el ruido de las olas al romper. Sigue leyendo…

Operación pañal: ¡Dejando el pañal nocturno!

¡En esta casa los pañales pasaron a la historia! ¡Se acabó! ¡Over! ¡Finito!… Y nunca imaginé que este último paso hacia el fin del bebé que era Valkiria fuera a ser tan sumamente sencillo. Esto de la maternidad y la crianza tiene sus momentos difíciles, pero también tiene otros que son tan fáciles que ni te lo crees. Para nosotros, dejar el pañal nocturno fue uno de esos momentos que ocurren de manera natural y van como la seda.

Nunca tuve prisa por quitarle el pañal por la noche. No se me pasó ni por la cabeza quitarlo a la vez que el pañal de día. Es más, después de asistir a la charla sobre como las pautas para afrontar la operación pañal, tuve mas que claro que íbamos por el buen camino. (Respeto a quien lo haga todo del tirón, pero simplemente no nos pareció el mejor método para nosotros).
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Empezamos con la operación pañal allá por febrero. Nos saltamos a la torera eso de quitarlo con el buen tiempo. El principio no fue fácil, no por el tema pipis, sino por las cacas, pero un mes después, la operación pañal iba bien en lineas generales. Como dos meses mas tarde, sería abril, ya me dijeron en la guarde de quitarle el pañal en la siesta porque se levantaba siempre seca. Y así lo hicimos. Hubo algunos escapes, de los de despertarse de la siesta y no llegar a tiempo al baño. Pero tampoco fueron muchos. Sigue leyendo…

Tus terribles 2… O casi 3

Tus 2 años se acaban. Queda poco más de un mes para que cumplas 3 y aun no tengo claro si habremos pasado, o no, por los terribles 2. O si, en cambio, lo que llevamos vivido contigo, desde antes de cumplir tu segundo año, es tan solo un preludio de lo que será tu carácter de por vida.

De todos modos creo que no nos podemos quejar, en lo que a rabietas se refiere. Las ha habido, ¡y tremendas algunas de ellas! (como tu tremenda Valkiria), pero ahora mismo recuerdo pocas por su intensidad y casi me cuesta recordar alguna en concreto, más allá de las más recientes. Puede que, con el paso de los años, incluso llegue a olvidar esta fase de preadolescencia adelantada.

Eres testaruda, perseverante, insistente… vamos que no es fácil hacerte bajar del burro (como dirían en mi pueblo). Pero bueno, esto, que en principio se puede considerar como algo negativo, igual no lo es tanto. No será un defecto, sino una virtud, para que consigas todo aquello que te propongas, para que logres todos tus objetivos y alcances cada meta.

También eres extrovertida, payasa y charlatana, demasiado a veces. Con todo te quedas y todo lo largas. Me dejas alucinada con tu memoria, tu imaginación sin limites y con lo rápido que lo aprendes todo.

2 años

Lo de que ahora no me hagas ni caso imagino que es normal… aunque espero que mejore. A veces me da la sensación de que me paso el día echándote bronca y, ¿sabes qué? No me gusta. Nada. Pero parece que en esta aventura de ser padres este es un papel que me tocará interpretar por mucho que me disguste.  Lo único que te puedo prometer es que intentaré ejercitar mi paciencia y respirar hondo más de dos veces antes de pegarte el berrido de turno, que a veces es incontrolable y sale de mí como algo que tengo que vomitar.

Tus supuestos “terribles” 2 nos han puesto a prueba. Ha habido momentos complicados. Días en los que era imposible saber que te pasaba por la cabeza, pero en los que todo, lo que fuera, te venía mal. Rachas de dormir a trompicones, o de comer peor que de costumbre. Las hemos tenido de todos los colores, ¡Bendita reclamación de la independencia como individuo has tenido!

Durante los últimos 6 meses hemos pasado rachas muy buenas, en las que llegue a pensar que estos “terribles” 2 ya habían pasado. Como si de una tormenta de verano se tratase. Pero al poco volvían los momentos de bloqueo, ira o llanto, y sentíamos que nos metíamos de lleno en todo aquello otra vez. Ahora ya tengo claro que esa etapa, esos “terribles 2”, solo son un nombre, por esa manía absurda que tenemos los humanos de darle un nombre a todo. Y por tanto, no existe un principio ni un fin delimitado. Pasará…o no totalmente.

2 años

 

A ti este año te ha servido para sentirte y descubrirte como un ser independiente a nosotros, para reclamar tu espacio, tu autonomía. Para que nos demos cuenta de que tienes las cosas muy claras y que te encanta decidir (y mandar…). Adoras sentir que empiezas a controlar tu corta vida como una “niña mayor”.

Yo, mientras tanto, tengo muchas ganas de ver que nos deparan tus tres años, tu entrada en el cole y muchas otras cosas que están por venir. Aunque a la vez, llore un poquito por dentro al ver que creces tan rápido que casi no me doy cuenta.

¿Que opináis de los Terribles 2?

¿Son para tanto o no?

Pautas para llevar a cabo la operación pañal

Estamos entrado en la época estrella para llevar a cabo la Operación Pañal, si señores, ¡pañales fuera! Ya llega el calorcito, los peques empiezan a ir mas ligeritos de ropa, con menos capas y eso facilita mucho las cosas a la hora de escapes y demás eventualidades. Esto que nosotros nos saltamos a la torera, porque empezamos nuestra operación pañal hace ya 3 meses, allá por finales de febrero, cuando el tiempo aún no acompañaba ni un poquito. Pero vamos, que lo de empezar a quitar pañales con el buen tiempo es una recomendación, como otras tantas, pero no una ley escrita en piedra. Así que, para todos aquellos que esteis viendo que se acerca inminentemente el momento de decir adiós a los pañales, aquí van una serie de pautas y consejos, que no obligaciones, para que este momento de cambio sea lo mas ligero posible para todos los miembros de la familia:

Lo primero es, ¿Cuando estará preparada mi criatura?

Pues no hay una edad establecida a partir de la cual ya a todos los niños se les pueda quitar el pañal. Es una cuestión madurativa, por eso hay niños que con dos años justos están más que preparados y otros que rozando los tres aun están un poquito verdes. Se dice que alrededor de los 2 años y medio el cerebro del niño ya está lo suficientemente desarrollado para afrontar el control de esfínteres. Pero eso quiere decir, como he dicho antes, que a esa edad todos tengan que estar preparados. También hay que tener en cuenta otros factores como:

  • El sexo del niño: por norma general las niñas suelen controlar antes que los niños
  • El estilo de aprendizaje del niño: muchos niños aprenden por imitación, pero otros no.
  • El interés o atención del niño: si el niño no muestra ningún interés por hacer pis en el wc posiblemente no esté preparado.
  • Que conozca conceptos básicos como delante y detrás, arriba y abajo, etc… Y que atienda a ordenes sencillas como “ven aquí”.
  • Que se sienta incomodo cuando hace pis o caca en el pañal o, incluso, que avise cuando ya lo haya hecho o lo vaya a hacer.
  • La psicomotricidad: el niño tiene que ser capaz de agacharse, incorporarse, saltar, subir, bajar, etc…

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¿Que hacemos a continuación?

Pues lo primero es comprar todo aquello que nos vaya a hacer falta para llevar a cabo nuestra operación pañal: orinal, reductor, elevador, empapadores, cuentos, etc… Luego, en caso de estar yendo a la guardería, pactaremos con las profesoras cuando empezar a retirar el pañal. Debemos tener confianza en ellas pues pasan mucho tiempo con ellos y saben cuando un niño está preparado o no. Si nuestro peque no va a la guardería tendremos que ser nosotros los que estemos un tiempo observándolo para determinar si lo vemos preparado o no.

Es recomendable empezar con la operación pañal en sábado, para así tener un día mas tranquilo para estar por y para el peque. De este modo tendremos, al menos, esos dos días para afrontar la nueva situación con tranquilidad. Podemos hacer de ese día algo especial, regalándole algo como el reductor o ropa interior envuelta en papel de regalo.

Una vez retiremos el pañal, ya no se vuelve a poner más que para la siesta y para dormir por la noche. Solo si 20 días después de haber empezado con la operación pañal, vemos que la cosa no progresa podemos volver a valorar la opción de ponerlo, pero, siempre siempre, consultándolo antes con las profesoras. Se que hay otros métodos con los que el pañal se quita de golpe de día y de noche, pero nosotros no lo hemos hecho así y nos está yendo bien. De hecho, la psicopedagoga que tenemos en la guarde tampoco lo recomienda.

Al principio no es necesario preguntarle todo el rato si tiene pipi porque muchas veces ni siquiera te contestará. Es preferible llevarlo al váter cada 30 minutos, aunque sea con negativas, pero no llegando al punto de llorar. Esto es solo para generarle una rutina, pero si se niega, no pasa nada, se le deja y si se hace pis encima no pasa nada. Para ayudar a los niños que les cuesta ir al váter podemos asociar ese momento a algo que les guste: leer cuentos, jugar con la tablet o con algún juguete. A veces puede funcionar regalarle algún juguete para que juegue solo en el baño.

Conforme los días pasen podemos ir alargando la pauta de micción, a cada hora u hora y media, depende del aguante que demuestre el niño. Esta claro que si te lo pide en cualquier momento también hay que llevarle.

Es recomendable usar el reductor al orinal, mas que nada porque de ese modo ya se acostumbran directamente a usar el váter, como toda la familia y así evitamos que vaya haciendo pipi por toda la casa. El pipi se hace en el cuarto de baño.

No hay que restringir en ningún momento la cantidad de agua que damos al niño y hay que intentar que durante todo el proceso el niño se sienta motivado y tranquilo. Evitar salir corriendo al baño (aunque se que esto es difícil porque nosotros mas de una carrera nos hemos pegado). Pero, repito, si se hace pipi o cada encima, NO PASA NADA, en ningún momento regañar o avergonzar al niño, ni a solas ni mucho menos delante de nadie. Se le puede explicar lo que ha pasado, pero sin que sienta que ha hecho nada malo.

¿Y cuando quitamos el pañal por la noche?

Lo primero que aprende a controlar un bebé es la caca durante la noche; luego controlan la caca durante el día; luego el pipi durante el día y, por último el pipi por la noche. Este ultimo pipi nocturno ya no es una cuestión de edad. Los hay que a los pocos meses después de controlar el diurno ya están preparados para controlar el nocturno; y los hay que un año después aun no lo están. Según algunos estudios, es alrededor de los 3 o 3 años y medio cuando empiezan a estar preparados. Pero como todo no es una fecha grabada en piedra.

Entonces, ¿que debemos observar en nuestro hijo para saber que está preparado?

  • Primero que durante el día ya casi nunca tengamos escapes.
  • Que tenga una pauta de aguante del pis de al menos 1 hora y media.
  • Que saque el pañal seco por las mañanas al menos cuatro noches seguidas en una semana.
  • Que no haya antecedentes familiares de enuresis (escapes nocturnos más allá de los 6 años)
  • Que sea capaz de pedir pipi.
  • Que ya hayamos quitado el pañal durante la siesta.

Todas estas pautas y consejos que os he dado nos las dio la psicopedagoga de nuestra guardería en la escuela de padres que tuvimos sobre control de esfínteres. La charla fue muy larga y dio para mucho. Yo aquí he intentado resumirlo lo mejor que he sabido. Espero que os sirva. Nosotros los hemos aplicado en nuestra operación pañal con Valkiria y, a día de hoy, 3 meses después, puedo decir que nos ha ido muy bien. Ya apenas hay escapes de ningún tipo durante el día y hace dos semanas que le quitamos el pañal también en la siesta con resultados satisfactorios, así que vamos ¡viento en popa a toda vela!

¿Seguisteis algún tipo de consejo para llevar a cabo vuestra operación pañal?

 

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