El parto de Atreyu (primera parte)

Ya tenía ganas de empezar a contaros como fue mi parto, el día en que conocí al hombre de mi vida (con permiso de su padre) y nos convertimos en una familia de cuatro. Pero comprenderéis que estamos en fase de acoplamiento familiar a la nueva situación y, estos días, lo que mas me falta es tiempo. Para no hacerlo muy tostón, porque el parto fue largo, os lo contaré por partes… Así fue como empezó todo…

Las que me seguís por redes sociales sabréis que desde la semana 37 estaba ya hasta el pirri del bombo. Entenderme, es mi segundo embarazo en verano, con el calor que hemos pasado este en concreto, y el tamaño de mi barriga era ya tremendo. Aunque la primera vez estaba igual de cansada a esas alturas. Lo que me lleva a pensar que, para mi, el último mes se me hace cuesta arriba a mas no poder. Ya me quedo sin saber si me pasaría lo mismo tocándome parir en invierno… Eso nunca lo sabremos…

El caso es que una se deja llevar por la emoción de los opinologos locales, unos más entendidos que otros, y yo ya iba con el chip de que aquello tenía pinta de acabar antes de la fecha indicada… ¡ilusa de mi! Claro, la gente me veía con ese panzón y desde la semana 30 ya me estaban preguntando si me tocaba parir ya. Y vaticinaban que no llegaba ni de coña… ejem… ¡pues va a ser que no!

Mi desesperación, mi cansancio y mi ansiedad crecían conforme se acercaba mi fecha probable de parto, el 26 de agosto. Tenía esa fecha marcada a fuego en mi cerebro. ¡Atreyu, o sales o te desalojo! Las últimas dos semanas, de hecho, creo que se me fue de las manos el tema comida con aquello de la ansiedad.

A diferencia de la primera vez, que no noté una contracción hasta el mismo día del parto. Esta vez, ventajas de ser multípara, fui bien servida de contracciones y pinchazos desde semanas antes de mi FPP. Algunas de ellas de estas que cuando te dan te dejan seca y paralizada allá donde te pillen. “El cuerpo se está preparando” me decían. “Eso es porque toda tu musculatura esta distendida y se nota mucho mas” comentaban…. ¡Pues que bien, pero menos prepararse y mas parir!, pensaba yo para mis adentros.

En la semana 38, la ginecóloga que me hizo la última ecografía, al comentarle lo de las contracciones me recomendó reposo… ¡reposo! Porque sino me pondría de parto antes y había que aguantar porque el niño solo pesaba 3 kilos… ejem… A esto volveremos luego… Esa misma tarde estuve horas con contracciones soportables, cada poco tiempo, pero sin llegar a ser regulares. aunque ella me había dicho que ante algo así me fuera al hospital, yo, con mi tranquilidad y acordándome de las clases preparto, decidí quedarme… Al final pasaron.

Empezamos con “la operación desalojo”, que consistía en paseos al caer el sol (muertecica de calor y sudando como un pollo) y en mucho mucho amor de pareja. Esto último parecía efectivo. Pasé varias tardes con contracciones de las que se dejan notar, frecuentes pero no regulares… otra vez.

Casi acabando la semana 39 tuve los famosos monitores. Aquello decía que de momento nanai de la china. Cuando me hicieron la ecografía, solo una semana después de la anterior, el peque ya pesaba 3,500… Hasta la ginecóloga se sorprendió de que hubiera ganado tanto peso en una sola semana… Todo apuntaba a que la ecografía anterior se equivocaron. Cita para acudir el miércoles siguiente, día 30. Y así llegamos a mi FPP, 26 de agosto, sábado.

embarazo-40-semanas-parto-Última foto de la barriga, del mismo día de mi FPP-

Las prostaglandinas y la oxitocina propias del amor marital hicieron su efecto. Esa misma tarde las contracciones subieron de intensidad y, después de cuatro horas, cuando las contracciones eran regulares, decidimos ir al hospital.

Dejamos a Valkiria con los abuelos, cogimos la bolsa con las cosas y nos plantamos en urgencias. Si os soy sincera, yo me notaba demasiado tranquila y, ya yendo hacia allí, bromeaba con el padre sobre si estábamos o no de parto.

Las urgencias de maternidad parecían una fiesta con entrada libre, ¡había overbooking de parturitas! Y todas salíamos de cuentas el mismo día por lo que me dijo un enfermero. Me pasaron a triaje. Ecografia, tacto vaginal, 3 centímetros dilatada, monitores durante 45 minutos y veredicto… no estaba de parto… ¡oooohhh! ¡Mi gozo en un pozo!

Me dieron dos opciones, quedarme ingresada esa noche por si la cosa se animaba y darme el alta a la mañana siguiente si era que no. O irme a casa y volver si fuera necesario. Nos fuimos a casa, si tenía que esperar prefería hacerlo en la tranquilidad de mi hogar.

Después de ese día, la cosa se calmó y empezaron a pasar los días, leeeeeentos y pesados. Seguimos con la operación desalojo pero ya prescindimos del amor porque solo me daba contracciones pero no me acababa de poner de parto, así que cuando tuviera que pasar que fuera porque Atreyu lo decidiera. Aún así, hice una última cosa, un acto desesperado por mi parte, pero ya me daba igual. Me zampé una taza de chocolate caliente bien cargado de canela. Con el asco que me da a mí el chocolate a la taza… ¡puaj! Para ayudar a pasar el mal trago lo acompañe de unos bizcochitos para mojar, ¡todo muy light!chocolate-parto

Lo cierto es que, no se si esto ayuda o no, pero, dos horas después, la primera contracción, que anunciaba que Atreyu estaba en camino, me despertó. Así que tampoco puedo negar rotundamente que el chocolate a la taza con canela no tuviera ningún efecto en absoluto.

-El parto continuará-

Preparando la vuelta al cole con Petit Fernand

Apenas un mes para la esperada vuelta al cole y aquí ya estamos preparando algunas cosas. Atreyu está a punto de salir y una vez nazca no creo que andemos muy sobrados de tiempo. Por eso, ahora que aún puedo, estoy intentando dejar el mayor número de cosas preparadas de cara al inicio del curso escolar.

Valkiria este año empieza P4 y en su cole no dejan llevar mochila durante todo el ciclo de infantil. El año pasado me fastidió un poco porque ya tenía vista una mochila monísima para ella. Pero, pensándolo bien, es una cosa menos de la que preocuparse. Ellos solo llevan saquitos. Uno grande en el que llevan las mudas de recambio y que aprovecharemos del año pasado porque está nuevo. Y otro pequeño, que utilizan para llevar el almuerzo y, ese si, acabó hecho polvo. Eso también lo tengo ya solucionado. Compré uno nuevo hace unas semanas, de los famosos PJMasks, y se lo daremos, junto con alguna cosilla más, el día que venga a conocer a su hermano al hospital.

Lo que me queda por apañar es el tema de la ropa. Ver que podrá usar de cara al invierno. Probárselo (Si se deja…). Etiquetarlo. Clasificarlo… Todo esto me da una pereza infinita ahora mismo, pero sé que mejor que empiece cuanto antes.vuelta-cole-etiquetas-petit-fernand
Así que, para comenzar, ya tenemos nuestro pack de etiquetas nuevo gracias a los amigos de Petit Fernand. Las etiquetas del año pasado nos vinieron fenomenal, sobretodo las termoadhesivas, que son súper fáciles de poner y aguantaron miles de lavados. El diseño lo elegí yo, pero este año he dejado que sea Valkiria la que lo elija… ¡Que peligro tiene mi pequeña loca del rosa y las cosas que brillan! Os aseguro que, porque no había ningún diseño con purpurina o brilli brilli, sino ese hubiera sido su elegido… ¿A quien leches habrá salido esta niña?

Al final escogió este diseño, como no, de la sección de fantasía. No podemos subestimar el poder de un unicornio, jejeje, y si va en fondo rosa mejor que mejor… ¿no? Aunque aquí cogi varios tipos de rosa, mas pastel, otras mas fucsia y las que mas me gustan que son degradadas.vuelta-cole-etiquetas-petit-fernand

-Son bonitas les pongas el nombre que les pongas 😉 –

Nosotros pedimos el pack escolar. En el podemos modificar las etiquetas a nuestro gusto. Lo único que tendrá que ser igual en todas es el dibujo, el resto: color de fondo, tipografía, texto, etc… Puede ser diferente en cada tipo de etiqueta. Además, han ampliado el catálogo de diseños y colores para ponernos aún más difícil elegir entre tanta cosa bonita.

El pack es súper completo y contiene:

Para ropa:
– 20 etiquetas termoadhesivas 1 línea
– 10 etiquetas autoadhesivas

Para objetos:
– 10 etiquetas adhesivas 1 línea
– 10 etiquetas adhesivas 2 líneas
– 30 etiquetas adhesivas Mini
– 10 etiquetas adhesivas para Zapatos

Lo mejor de estas etiquetas, es lo fáciles que son de poner. Tanto las termoadhesivas como las etiquetas autoadhesivas normales. Al principio del pack vienen las instrucciones para la correcta colocación de todas ellas.

Con las etiquetas de Petit Fernand nos aseguramos que nuestros peques no perderán ninguna cosa en el cole y todo volverá a casa. Además, este año como novedad, tienen el nuevo Multipack. Un pack de etiquetas adhesivas para todos los cuadernos en los en el que podremos variar el diseño de cada una de las etiquetas y así adaptarlas a las materias.vuelta-cole-etiquetas-petit-fernandvuelta-cole-etiquetas-petit-fernand

¿Ya estáis preparando la vuelta al cole?

¿Soléis usar etiquetas para marcar la ropa y las cosas de vuestros peques?

 

 

No me da miedo… el médico

Los miedos conviven con los niños desde que apenas tienes 6 meses de vida, empezando con el miedo a los extraños y a la separación, sobretodo de la madre. Conforme el niño va creciendo evolucionan sus miedos y, casi todos, pasan por ciertas fases comunes. Pero, a medida que se van haciendo mayores, cada uno va desarrollando sus miedos concretos. En el caso de Valkiria, desde bien pequeña, le tiene mucho miedo al médico, o igual debería decir a cualquier persona con bata blanca. Por eso, ir con ella al médico siempre ha sido un poco suplicio. Es ahora, con casi 4 años, cuando podemos empezar a razonar con ella y, para eso, nos ha venido genial este libro del que os voy a hablar hoy gracias al club de lectura de Boolino.

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No me da miedo… el médico es un cuento recomendado para niños de a partir de 3 años. Publicado por Larousse, pertenece a la colección Baby Enciclopedia y consta de 24 páginas editadas en formato de tapa dura y tamaño mediano. La historia, muy sencilla pero efectiva, es de Céline Lamour-Crochet y las ilustraciones, llenas de color, pertenecen a Patrick Morize.

Sinopsis

Dino es un pequeño cocodrilo muy valiente. Da volteretas sobre la alfombra, coge arañas con las manos y mete la cabeza dentro del agua en la bañera. Pero al médico… ¡sí le tiene miedo! Un día, cuando Dino se pone enfermo y oye pasos en la escalera, se apresura a esconderse…no-miedo-médico

¿Que nos ha parecido?

Me parece un libro muy adecuado para tratar el miedo al médico con los mas peques de la casa, pues su historia es sencilla pero perfecta para ellos. Además, las ilustraciones son muy llamativas y bonitas, permitiendo al niño seguir la trama sin necesidad de que le ayuden a leerla. Así que ya sabéis, si tenéis un peque en casa que no lleve nada bien lo de ir al médico, este libro os puede ayudar a que vaya entendiendo que no pasa nada. Y tiene un precio estupendo, lo podéis encontrar en Boolino por solo 7,50€. Genial, ¿no?

¿Vuestros hijos tienen miedo a ir al médico?

¿Que os parece este libro para trabajar con ellos su miedo?

 

 

Tercer trimestre del embarazo: punto y final

Tercer trimestre, y con él llegó la calma… ¿quien lo hubiera dicho? Se supone que el tercer trimestre es aquel en el que uno se encuentra peor. El tamaño que va cogiendo la barriga, el cansancio, la imposibilidad de dormir bien en casi ninguna postura, etc, etc. Pero ya veis, para seguir demostrando que cada embarazo es un mundo, aquí el tercer trimestre ha sido el más tranquilo y menos cansado de los tres.

No os negaré que este último mes, la recta final unida al calor sofocante que está haciendo este verano, sí que se me está haciendo pesado. Pero, curiosamente, me encuentro con más energía y mejor que los dos trimestres anteriores. ¿Será esto culpa del síndrome del nido? Pudiera ser… El caso es que, a dos semanas de parir, he bajado el ritmo por pura prescripción médica y por qué no quiero sacar a Atreyu antes de tiempo de su zona de confort.

Miedos

A nivel psicológico, empecé a relajarme una vez pasada la ecografía morfológica de las 20 semanas. Entrado ya el tercer trimestre, mi estado de ánimo y mi nivel de energía era el mejor hasta la fecha. Mi mente estaba en una especie de standby en el que ni quería pensar en lo ya pasado, ni preocuparme de lo que estaba por venir. Me había propuesto estar lo más tranquila y zen posible. Para ello, me vinieron genial las clases de yoga gestacional. Quizá como ejercicio físico no haya sido lo más contundente, pero a nivel emocional me han servido de mucho. Es ahora, que ya veo el final muy cerca, cuando empiezo a notar cierta inquietud y que, de vez en cuando, los miedos ante el parto me asaltan.

Es normal, y en cierto modo inevitable, que ese tipo de pensamientos pasen por la cabeza. Por mucho que quieras alejarlos. Por mucho que huyas de ellos. Y por mucho que confíes en ti misma y tú propia capacidad de parir. En un momento u otro se dejan notar. Es entonces cuando intento pensar, como buena friki que soy, y habiendo pasado ya una vez por esto, que la fuerza está en mi y soy una con la fuerza.

Como me encuentro…

En lo que las molestias físicas se refiere, no puedo decir que haya tenido nada fuera de lo común. El tema de los desmayos se fue calmando, por suerte para todos. Además, gracias a la alimentación he conseguido regular mi tránsito intestinal. Y lo único que volvió a aparecer fue el hipotiroidismo gestacional que ya conocía del anterior embarazo.

Tras las analíticas del tercer trimestre, tan solo me tuvieron que suplementar el hierro, algo muy normal en este punto del embarazo, pero que tiene el inconveniente de que suele estreñir. Por suerte, en ese sentido, vamos capeando el temporal. Lo demás todo bien. La prueba del estreptococo salió perfecta y ya solo queda esperar a que todo se ponga en marcha.

A diferencia de mi primer embarazo, me sorprende no estar teniendo, a estas alturas, ni ardor, ni acidez, ni reflujo. En ese sentido no me puedo quejar. Como de todo. Todo me sienta bien y nada me quita el hambre (mas que el calor…). Así estoy rozando la barrera de los 80 kilazos, aunque sin mucha pesadez de espíritu.

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Bolsa del hospital

No sabéis lo que me ha costado esta vez hacer las bolsas del hospital. Ya os lo contaba el otro día por Instagram y parece que es algo común en los segundos embarazos. En el primero nos puede la prisa, todo tiene que estar cuanto antes, la habitación, la bolsa… Pero oye, que con el segundo es como que te entra un relajo máximo que nunca ves el momento de ponerte a hacer la bolsa o bolsas del hospital, ¡Que perezón!

Al final, la semana pasada, ya en la semana 37, me decidí a hacerla. Aunque soy tan gañana que aun me falta alguna cosilla por meter… Nada irremediable, que, como dice mi matrona, para parir solo hace falta que vayas tu y, a poder ser, te lleves la cartilla del embarazo. Eso lo tengo. ¡Palabrita! 😉

Plan de parto

Bueno… el plan de parto… ¡Ay el plan de parto! Con que seguridad lo hice la primera vez. Como si aquello fueran mis últimas voluntades. Como si tuvieran que hacerle caso, si o si…. ¡Y que lejos esta eso de la realidad! En mi primer parto dudo mucho de que la matrona se lo leyera si quiera. Incluso a mi, ahora, me da la risa si me paro a leerlo.

Como la esperanza es lo último que se pierde, hoy mismo me he puesto a rellenarlo y pocas diferencias hay con como lo rellené la primera vez. Solo dos, de hecho… La primera es lo de que no me canalicen una vena. Primero porque sé, a ciencia cierta, que en el hospital donde voy a parir esto no entra dentro de sus protocolos y no me lo van a permitir, ¡ni de coña! Segundo porque, pensándolo bien, si tienen que inyectarme algo, prefiero que me pongan la vía al principio que cuando las contracciones sean cada poco tiempo.

La segunda es la opción de donar la sangre del cordón para investigación o para ayudar a quien lo pueda necesitar. La primera vez lo marqué, muy convencida de ello, porque en realidad me parece la mejor opción. Pero, en su momento, solo me dijeron que me sacarían sangre al llegar (sangre que luego se coagularía y tendrían que volver a sacarme casi en dilatación completa). Nadie me dijo que si mi criatura no llegaba a los 3 kilos y medio, aquel cordón no serviría para nada… Yo no soy de tener niños grandes. De hecho Atreyu apenas pesa 3 kilos ahora mismo, así que esta vez no he marcado esa casilla.tercer trimestre-plan-parto

Hasta aquí lo que ha dado de si este tercer trimestre del segundo embarazo. Ya solo nos queda esperar a que me llamen para citarme en el hopital para ir a monitores. Y, por supuesto, que Atreyu decida salir… Cuenta atrás iniciada… 10 días y bajando…

¿Como fue vuestro tercer trimestre?

¿Os sirvió de algo el plan de parto?

 

Aclaramos la psoriasis junto a Madresfera

El pasado 22 de julio tuvimos la suerte de poder asistir, junto con otras bloggers, al evento Aclara la Psoriasis organizado por Madresfera y Acción Psoriasis y con el apoyo de Novartis. Un evento completísimo, al que no le faltó de nada. Todo en un entorno maravilloso como fue el Oasis Resort de LÉliana, un lugar en el que, grandes y pequeños, disfrutamos al máximo del día.
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La campaña Aclara la Psoriasis es una iniciativa que tiene como finalidad dar visibilidad a la psoriasis, normalizarla a través de experiencias de los pacientes y animar a los mismos para que aprendan a convivir mejor con su estado y no dejen de buscar el tratamiento que mejor se acople a ellos, aumentando así su calidad de vida.aclara-psoriasis-madresfera

A mi es un tema que me toca muy de cerca pues mi padre tiene artritis psoriatica y, desde hace cosa de un par de años convive con su primer brote visible. Está probando de todo, con mayor o menor eficacia. Pero es cierto que noto como la psoriasis, en cierto modo, le limita en cosas tan simples como ir al gimnasio o a la piscina. Por mucho que los demás le animemos, eso es algo que lleva él por dentro y algo común en muchos pacientes de psoriasis. Por eso este evento me interesaba quizá mas si cabe.

La jornada empezó sobre las 11 dándonos la bienvenida y saludando al resto de bloggers, muchas de ellas del Comando Levante. Después, como el evento era kidfriendly, los niños y los acompañantes se fueron con los animadores a disfrutar de la piscina y las actividades que habían preparado para ellos. Mientras, el resto nos quedábamos a asistir a la charla sobre la psoriasis que abrió Mónica, la jefa de Madresfera.aclara-psoriasis-madresfera

Primero pasó la palabra a Mont Gálvez, enfermera, nutricionísta y paciente de psoriasis, que nos explicó como afecta esta enfermedad tanto a nivel social, como físico y psicológico. Nos ayudó a entender que la psoriasis no es solo una enfermedad en la piel, sino que es una enfermedad en el sistema autoinmune. Nos aclaró cosas como que la psoriasis es una enfermedad crónica, no es infecciosa y, por lo tanto, no es contagiosa. También remarcó la importancia de tener unos hábitos de vida saludables, a través de la alimentación y el ejercicio, y mantener siempre una actitud positiva ante la psoriasis.aclara-psoriasis-madresfera

Después seguimos con el testimonio de Juanjo, un paciente, ilustrador de profesión y miembro de la asociación, que nos contó su experiencia tras años conviviendo con la artritis psoriatica y sus consecuencias. Como pasó del rechazo a la aceptación y como fue su proceso. Un testimonio muy emotivo y cercano.aclara-psoriasis-madresfera

Para terminar, Santiago Alfonso, el presidente de la asociación Acción Psoriasis, nos habló un poco del trabajo que la asociación lleva realizando desde su fundación en 1993. Como se dedican a ayudar a pacientes informándolos de las últimas novedades en tratamientos y dando visibilidad a la psoriasis a través de campañas como esta y otras que tienen en marcha como la campaña “Comparte tus baños” especial para este verano.aclara-psoriasis-madresferaaclara-psoriasis-madresferaaclara-psoriasis-madresfera

Tras esta hora y media de charlas super interesantes, que se pasó volando, y en la que conseguimos ser trending topic, nos pusimos los bañadores y nos fuimos a la piscina para una sesión de Aquagym. Esta sesión de ejercicio en el agua entraba dentro de la segunda parte de la campaña de Acción Psoriasis “Pide a tu dermatólogo un baño”. El profe Mariano Solier, todo un profesional, metió mucha caña, pero con mucho sentido del humor. Os reconozco que hice mas playback que otra cosa. No era plan de hacer salir a Atreyu antes de tiempo, jejeje.aclara-psoriasis-madresfera

Después del palizón en la piscina tocaba ponerse las botas y eso hicimos dando buena cuenta de la rica paella que nos tenían preparada. Allí pudimos seguir hablando con unos y con otros, estrechando lazos y disfrutando del maravilloso día que hacia. Tengo que agradecer personalmente a Rocio, de Madresfera, que se preocupara tanto por mi y por mi estado. ¡Eres un primor!aclara-psoriasis-madresfera aclara-psoriasis-madresfera

Fue un evento estupendo en el que aprendimos mucho y disfrutamos más. ¡Un absoluto 10 para Madresfera y para Acción Psoriasis! Lo pasamos todos genial, Valkiria aun se acuerda de la señora pirata y me pregunta cuando vamos a volver. ¡Se lo pasó en grande!

¿Conocíais la campaña Aclara la Psoriasis?

¿Conocéis a alguien que padezca esta enfermedad?