La lengua de trapo de un bebé bilingüe (II)

Hace ya un par de meses que os contaba como andaba Valkiria en su descubrimiento y uso del arte de darle a la húmeda. A mi me sigue sorprendiendo la manera tan intuitiva que tienen los niños pequeños de comunicarse pues, aun no teniendo un amplio repertorio de vocabulario, son capaces de hacerse entender a la perfección y cada día aprenden una palabra nueva. Además, bajo mi punto de vista, el tema de la crianza bilingüe lo hace doblemente divertido, aunque, por suerte, ambos conocemos ambos idiomas. No se como habría sido la historia si yo desconociera totalmente uno de los dos idiomas que esta aprendiendo a hablar mi hija.

Me deja asombrada la capacidad que tiene de quedarse con todo, incluso con palabras y nombres que apenas a escuchado una vez y ni siquiera sabíamos que las supiera. Por ejemplo, los amiguitos eventuales del parque, Teo y Aitor, cuyos nombres se aprendió casi al instante. O el nombre de una de mis mejores amigas a la que llama “Ocio” (Rocío). Esta claro que muchas de las palabras no las llega a pronunciar bien, pero para eso estamos nosotros, para hacerle la traducción simultanea. La parte negativa de esta facilidad para pillar las cosas al vuelo es que hay que tener muuuuucho cuidado con lo que se dice, y no sabéis cuanto me está costando esto porque, lo reconozco, yo siempre he sido un poco deslenguada, pero vamos, que nada mejor que un hijo para contenerse y lo estoy consiguiendo.

Desde hace cosa de un mes ha empezado con sus primeras frases, de no mas de tres o cuatro palabras, pero frases completas. Así, cuando nos montamos en el coche para ir a algún lado, ella siempre se despide de la casa diciendo: “aio caca, emimo“, que es “Adiós casa, luego venimos”, algo que le repetía yo hace un tiempo cada vez que íbamos a algún sitio, pero no buscando que ella lo dijera, y mira tu por donde, se quedó con la copla. Pero eso mismo es aplicable a otras situaciones.

Su primera pregunta la hizo en catalán y la usa cada dos por tres preguntando: “¿qui si sho?” dándole mucho tono de curiosidad, que quiere decir, “¿Que es aixó? o ¿Que es eso?. Se pasa el día preguntando por esto y por aquello. Como esto no lo dice en castellano, a la abuela puñetera le costó un poquito quedarse con que leñes era lo que decía su nieta, pero ahora que ya lo sabe se muere de la risa cada vez que le pregunta algo. Esta primera frase completa nos llevo a tener nuestras primeras conversaciones con Valkiria:

Valkiria: “mamá, ¿qui si sho?

Yo: “Es un bicho asqueroso, se llama cucaracha”

Valkiria: “Aio chacha, emimo” (Adiós cucaracha, luego venimos)

O con su padre en cualquier cabina telefónica (les tiene pasión):

Valkiria: “Guin guin” (Ring Ring) -Marcando y descolgando-

Papá: “¿Qui hi ha?” (¿Quien es?)

Valkiria: “No ha ningú” (No hay nadie) – Y cuelga-

Cuando le pido que busque algo, como sus zapatillas, porque siempre se las quita y las deja esturreadas por cualquier sitio, si no están a la vista me dice: “no lo veo” y si las encuentra dice alegremente, “aquíiiiii, ya esta“. El aquí y el allá los lleva muy bien, aunque a veces me siento un poco Super Coco de tanto repetirlo con ella. También tiene una vena un poco mandona y cuando le parece bien me coge de la mano, me lleva donde le parece bien y me suelta un: “mamá, aquí, a senta” y ahí que me tengo que sentar.

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Para ella todos los columpios son “pinpon“. Esto es culpa mía porque es lo que le decía cuando la columpiaba de más pequeña. Y cuando quiere ver o coger algo que está alto dice claramente: “arribaaaaa“. Cuando toca bañarse ella dice “pompas” y a la hora de dormir siempre me dice: “mamá, aquí fofá, amir” (mamá, aquí sofá, a dormir) aunque raras veces se duerme sin necesidad de acunarla en la mochila, cada noche lo intentamos, y ella hace como que duerme, resoplando mucho. Creo que nos va haciendo falta una cama para ella.

Su repertorio de amigos televisivos sigue creciendo. Le sigue encantando Peppa y ahora también dice “Gorg” (George). Además hemos añadido a Papá y Mamá acompañados de su apellido “Piii” (Pig). Nosotros, que no soportamos a Dora la exploradora (Dora la cansina) y pensábamos que conseguiríamos que Valkiria no le prestara atención, nos equivocabamos. Fue verla dos veces y ya la llama a grito peláo “Dodaaaaa” y “Botaaaa” (Dora y Botas). Eso si, cuando aparece Vicky el vikingo en televisión, me busca por toda la casa gritando “Kiki nooooooooo“para que lo quite, ¡no le gusta nada!

Se pasa el día diciendo: “Papá miraaaa” “Mamá miraaaaa” o quien sea mira, el caso es que la miren o que miremos a algo que ella acaba de ver. Y si tu le enseñas algo a ella te pregunta: “¿Donde?“. Le encanta ir a comprar y ella misma, te dice, “a pompaaaa“, eso si, llevando ella el carrito o la cesta, eso de ir subida en el carro sin más no le gusta. Y le encanta llevar gafas, como casi todos los que la rodean, y las pide diciendo “fafas, a mi“. Aunque el mayor avance de todos, ese que sin duda me hizo una ilusión tremenda fue cuando empezó a decir: “Si”, claramente y sabiendo lo que decía. La infinidad de posibilidades de comunicación que se abren con tan solo una palabra de dos letras. Ahora si le preguntas por si quiere hacer o comer algo que le gusta, te dice con mucha alegría, “Siiii” y yo muero de amor.

¿Que palabra o palabras fue la que más ansiabais que dijera vuestro peque?

 

La lengua de trapo de un bebé bilingüe

Si hace unos meses os contaba con cierta “preocupación” de madre primeriza los pequeños grandes pasos que iba dando Valkiria en el tema del lenguaje. Hoy, ya mas tranquila, os quiero contar los avances que ha hecho en los últimos cuatro meses. La comunicación cada vez es más fácil y más intuitiva y aunque aun no tiene un vocabulario muy amplio, ya se va notando el efecto de la crianza bilingüe que esta teniendo.

Ahora ya tiene una manera de llamar a cada miembro de la familia, ya no solo dice yaya (iaia), tita y tata (aparte de mama y papa), ahora hemos añadido el resto de la familia, aunque a su manera. Al abuelo le llama buobuo y al avi (abuelo en catalán) le llama viva, pero desde ayer lo va alternando con api. La pobre abuela puñetera fue la última en ser nombrada y no sabéis el trauma que casi me coge con esto. A ella le llama aba, una opción mucho mejor que todas las sugerencias que le hacia ella en su esfuerzo desesperado porque la mentara de alguna forma, entre ellas abu, bela o lela (esta última es la mejor). El perro de mis padres tiene el gran honor de ser llamado por su nombre, solo que en vez de Niko, le dice ningo, la “K” no debe de ser fácil. Este ningo además lo usa para pedir la chuchería que la vuelve loca, los gusanitos.

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A los niños los llama nenes y a las niñas depende de como le de o nena o nene también. Todos los bebés son bebe, menos el bebé de mi amiga que se llama Rodrigo y ella le dice Igo. Al chupete, a pesar de no usarlo, lo llama pepe, y al pepe (chochete), no lo llama de ninguna manera. El culo si sabe que existe, pero para ella es cuco. Ya sabe despedirse diciendo aio, pero para saludar dice aya en vez de hola. Creo que tenemos un problema con las “L”.

Con los que no tiene ninguna duda son son sus personajes de dibujos favoritos. Es pequeña, pero ve la tele a ratitos y ya los tiene. A Peppa Pig la reconoce a la legua y grita su nombre a los cuatro vientos: “Pepaaaa“. Lo mismo le pasa con Minnie, ¡locura total!. Y ahora esta empezando a mostrar interés por Ben y Holly, pero a estos, curiosamente, los llama kinki (no se de donde se ha sacado eso).

Desde hace cosa de un mes hemos entrado en lo que yo llamo “la fase lorito” que viene a ser que ella repite como un lorito todo lo que escucha (que peligro tiene eso). Lo hace indistintamente en catalán o castellano, aunque como pasa más tiempo conmigo se le están pegando todas mis coletillas y repite sin parar: “yasta” y “avé” (ya está y a ver), entre otras. Pero en lo que más se nota el bilingüismo, y lo que más me ha sorprendido, es como usa unas palabras u otras según con quien está hablando. Puede que en su cabeza aun no estén claramente diferenciados los dos idiomas, pero ella sabe perfectamente que decir si habla con mamá y que decir si habla con papá. Por ejemplo, cuando quiere pedirme mas de algo, a mi me dice más, pero a su padre le dice mes (más en catalán); cuando quiere que nos vayamos de algún sitio a mi me dice “vamo” y a su padre le dice “nem” (de anem que es vamos en catalán); y cuando nos quiere pedir algo en concreto, a mi me dice “este“, y a su padre le dice “sho” (de aixo que es esto en catalán).

Las últimas incorporaciones de la lista han sido “tanca” (cerrar en catalán), de esta palabra aun no dice la versión castellana y genera unas situaciones de confusión máxima con mi madre muy graciosas. Caca, que la usa tanto para referirse a la caca como para decir casa, por mas que le remarquemos la “s” de casa;  gracias, pero en modo bebé que queda tal que “asia“; y una especie de “si” porque no lo dice por separado, sino en grupo y solo cuando algo la emociona mucho, viene a ser “sisisi” con mucha risa de fondo. La verdad es que cada día nos sorprende con algo nuevo y así como hay semanas que parece que la cosa se estanca, hay otras que la ves avanzar a pasos agigantados y eso es alucinante. Lo peor, por sacarle algo malo a la lengua de trapo, que cuando no entendemos lo que nos quiere decir sigue frustrándose mucho y cada día se enfada más, ¿sera porque nos estamos acercando a los terribles dos?

¿Entendéis siempre lo que os quieren decir vuestros peques con su lengua de trapo?

¿Cuales han sido las palabras mas graciosas de vuestros peques?