Primeras veces: vamos al cine

De las cosas más bonitas de ver crecer a tu hijo es poder vivir con ellos (revivir a través de ellos) todas esas primeras veces. Su primer día de playa. La primera vez en la nieve. Sus primeras navidades. ¡Miles de primeras veces! Pero si hay algo que nosotros, como padres cinefilos, estábamos esperando con especial emoción era llevarla por primera vez a ver una película en una sala de cine.

Para ello hemos estado preparando el terreno desde hace al menos un año… ¿como? Pues poniendo en práctica algunas cosillas simples:

  • Haciendo sesiones de cine en casa los sábados por la noche. Lo convertimos en un día especial e intentamos ver cada fin de semana una película nueva. Aunque, sinceramente, eso muchas veces no es posible… ¡maldito Totoro! (con lo que me gusta y la tirria que le estoy cogiendo)
  • Llevándola al teatro. Las obras no suelen durar mas de una hora y el espacio es similar. Así se van preparando para lo de la sala a oscuras y tener un sitio en el que estar sentado. Lo de estar sentado es un poco por decir, porque Valkiria casi siempre acaba de pie bailando en el pasillo.
  • Hablando mucho con ella sobre lo que es ir al cine. La teoría claro. Lo de que hay que estar sentados y callados, ejem, bueno, mas o menos.

Ya el pasado verano, con el estreno de Buscando a Dory, ella empezó a decir que quería ver la película. En aquel momento estuvimos barajando la posibilidad de ir a un cine de verano. Que siempre les da a los peques mucha mas libertad. Pero a última hora decidimos dejarlo para mas adelante porque no la veíamos aún muy preparada. Sigue leyendo…

Pautas para llevar a cabo la operación pañal

Estamos entrado en la época estrella para llevar a cabo la Operación Pañal, si señores, ¡pañales fuera! Ya llega el calorcito, los peques empiezan a ir mas ligeritos de ropa, con menos capas y eso facilita mucho las cosas a la hora de escapes y demás eventualidades. Esto que nosotros nos saltamos a la torera, porque empezamos nuestra operación pañal hace ya 3 meses, allá por finales de febrero, cuando el tiempo aún no acompañaba ni un poquito. Pero vamos, que lo de empezar a quitar pañales con el buen tiempo es una recomendación, como otras tantas, pero no una ley escrita en piedra. Así que, para todos aquellos que esteis viendo que se acerca inminentemente el momento de decir adiós a los pañales, aquí van una serie de pautas y consejos, que no obligaciones, para que este momento de cambio sea lo mas ligero posible para todos los miembros de la familia:

Lo primero es, ¿Cuando estará preparada mi criatura?

Pues no hay una edad establecida a partir de la cual ya a todos los niños se les pueda quitar el pañal. Es una cuestión madurativa, por eso hay niños que con dos años justos están más que preparados y otros que rozando los tres aun están un poquito verdes. Se dice que alrededor de los 2 años y medio el cerebro del niño ya está lo suficientemente desarrollado para afrontar el control de esfínteres. Pero eso quiere decir, como he dicho antes, que a esa edad todos tengan que estar preparados. También hay que tener en cuenta otros factores como:

  • El sexo del niño: por norma general las niñas suelen controlar antes que los niños
  • El estilo de aprendizaje del niño: muchos niños aprenden por imitación, pero otros no.
  • El interés o atención del niño: si el niño no muestra ningún interés por hacer pis en el wc posiblemente no esté preparado.
  • Que conozca conceptos básicos como delante y detrás, arriba y abajo, etc… Y que atienda a ordenes sencillas como “ven aquí”.
  • Que se sienta incomodo cuando hace pis o caca en el pañal o, incluso, que avise cuando ya lo haya hecho o lo vaya a hacer.
  • La psicomotricidad: el niño tiene que ser capaz de agacharse, incorporarse, saltar, subir, bajar, etc…

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¿Que hacemos a continuación?

Pues lo primero es comprar todo aquello que nos vaya a hacer falta para llevar a cabo nuestra operación pañal: orinal, reductor, elevador, empapadores, cuentos, etc… Luego, en caso de estar yendo a la guardería, pactaremos con las profesoras cuando empezar a retirar el pañal. Debemos tener confianza en ellas pues pasan mucho tiempo con ellos y saben cuando un niño está preparado o no. Si nuestro peque no va a la guardería tendremos que ser nosotros los que estemos un tiempo observándolo para determinar si lo vemos preparado o no.

Es recomendable empezar con la operación pañal en sábado, para así tener un día mas tranquilo para estar por y para el peque. De este modo tendremos, al menos, esos dos días para afrontar la nueva situación con tranquilidad. Podemos hacer de ese día algo especial, regalándole algo como el reductor o ropa interior envuelta en papel de regalo.

Una vez retiremos el pañal, ya no se vuelve a poner más que para la siesta y para dormir por la noche. Solo si 20 días después de haber empezado con la operación pañal, vemos que la cosa no progresa podemos volver a valorar la opción de ponerlo, pero, siempre siempre, consultándolo antes con las profesoras. Se que hay otros métodos con los que el pañal se quita de golpe de día y de noche, pero nosotros no lo hemos hecho así y nos está yendo bien. De hecho, la psicopedagoga que tenemos en la guarde tampoco lo recomienda.

Al principio no es necesario preguntarle todo el rato si tiene pipi porque muchas veces ni siquiera te contestará. Es preferible llevarlo al váter cada 30 minutos, aunque sea con negativas, pero no llegando al punto de llorar. Esto es solo para generarle una rutina, pero si se niega, no pasa nada, se le deja y si se hace pis encima no pasa nada. Para ayudar a los niños que les cuesta ir al váter podemos asociar ese momento a algo que les guste: leer cuentos, jugar con la tablet o con algún juguete. A veces puede funcionar regalarle algún juguete para que juegue solo en el baño.

Conforme los días pasen podemos ir alargando la pauta de micción, a cada hora u hora y media, depende del aguante que demuestre el niño. Esta claro que si te lo pide en cualquier momento también hay que llevarle.

Es recomendable usar el reductor al orinal, mas que nada porque de ese modo ya se acostumbran directamente a usar el váter, como toda la familia y así evitamos que vaya haciendo pipi por toda la casa. El pipi se hace en el cuarto de baño.

No hay que restringir en ningún momento la cantidad de agua que damos al niño y hay que intentar que durante todo el proceso el niño se sienta motivado y tranquilo. Evitar salir corriendo al baño (aunque se que esto es difícil porque nosotros mas de una carrera nos hemos pegado). Pero, repito, si se hace pipi o cada encima, NO PASA NADA, en ningún momento regañar o avergonzar al niño, ni a solas ni mucho menos delante de nadie. Se le puede explicar lo que ha pasado, pero sin que sienta que ha hecho nada malo.

¿Y cuando quitamos el pañal por la noche?

Lo primero que aprende a controlar un bebé es la caca durante la noche; luego controlan la caca durante el día; luego el pipi durante el día y, por último el pipi por la noche. Este ultimo pipi nocturno ya no es una cuestión de edad. Los hay que a los pocos meses después de controlar el diurno ya están preparados para controlar el nocturno; y los hay que un año después aun no lo están. Según algunos estudios, es alrededor de los 3 o 3 años y medio cuando empiezan a estar preparados. Pero como todo no es una fecha grabada en piedra.

Entonces, ¿que debemos observar en nuestro hijo para saber que está preparado?

  • Primero que durante el día ya casi nunca tengamos escapes.
  • Que tenga una pauta de aguante del pis de al menos 1 hora y media.
  • Que saque el pañal seco por las mañanas al menos cuatro noches seguidas en una semana.
  • Que no haya antecedentes familiares de enuresis (escapes nocturnos más allá de los 6 años)
  • Que sea capaz de pedir pipi.
  • Que ya hayamos quitado el pañal durante la siesta.

Todas estas pautas y consejos que os he dado nos las dio la psicopedagoga de nuestra guardería en la escuela de padres que tuvimos sobre control de esfínteres. La charla fue muy larga y dio para mucho. Yo aquí he intentado resumirlo lo mejor que he sabido. Espero que os sirva. Nosotros los hemos aplicado en nuestra operación pañal con Valkiria y, a día de hoy, 3 meses después, puedo decir que nos ha ido muy bien. Ya apenas hay escapes de ningún tipo durante el día y hace dos semanas que le quitamos el pañal también en la siesta con resultados satisfactorios, así que vamos ¡viento en popa a toda vela!

¿Seguisteis algún tipo de consejo para llevar a cabo vuestra operación pañal?

 

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Consejos para afrontar el periodo de adaptación

Durante la crianza de nuestros hijos nos enfrentaremos a muchas primeras veces, unas fáciles y otras difíciles, dulces y amargas, pero todas ellas forman parte del curso natural de la vida y solo son señal de que nuestro bebé va creciendo. La primera vez que se sienta solito, las primeras papillas, la primera vez que duerme en su habitación, el primer día de guardería, etc… Todas esas primeras veces suponen un cambio en su rutina y en muchas ocasiones el fin de otra etapa. Y en todas ellas será necesario un periodo de adaptación. El cómo lo lleve el niño dependerá en gran medida de cómo lo afronten y que actitud tengan los padres hacia dicho cambio.

Como ya sabéis hace una semana que Valkiria empezó la escuela infantil y en ese tiempo ya hemos vivido un poco de todo, bueno y malo. Además, tuvimos la suerte de poder asistir a la escuela de padres sobre adaptación que nos dio la psicopedagoga del centro y fue tan interesante que sentía que debía compartir parte de esa charla con vosotros, para todos los que como nosotros estéis pasando por ese periodo de adaptación.

Lo más importante durante este periodo de adaptación es tener paciencia, respetar el ritmo del niño e intentar empatizar con él, pero tomando actitudes que le ayuden a que esa adaptación vaya cada día un poquito mejor.

¿Qué siente nuestro hijo los primeros días de guardería?

Pues aunque pueda resultar duro admitir esto, los niños principalmente se sienten abandonados. A esto lo acompañan sentimientos de miedo, incertidumbre, inseguridad, etc… Tenemos que darnos cuenta de que por mucho apego seguro que tenga nuestro hijo, si esta es la primera vez que se separa de vosotros, todos esos sentimientos entraran en juego y será completamente normal y lógico.

Si lo dejáis muy bebé, antes de los 8 meses, lo mas seguro será que no llore porque los niños no desarrollan el miedo a la separación hasta los 8 meses (entre los 8 y los 14 meses); pero si como nosotros los dejáis ya mas mayorcitos vivirán esta situación con cierta angustia. Hay quien dice que si los llevas ya tan mayores, el último año de primer ciclo de infantil, se adaptan y lo llevan peor, pero yo sinceramente discrepo. Creo que como en muchas otras cosas, dependerá del carácter del niño y su maduración a nivel emocional más que de los meses que tenga.

¿Cómo podemos ayudarles a pasar por este periodo de adaptación?

Hay muchas maneras de ayudar a nuestros hijos en esta fase como veremos a continuación. Para empezar estando seguros de la decisión que hemos tomado, el niño en ningún momento debe de vernos dudar, ni debe ver que nosotros lo pasamos mal por dejarlos allí porque si no reforzaríamos ese sentimiento de miedo en ellos. Además debemos desterrar la culpa de nuestra mente. Hay muchos padres que se sienten culpables de tener que llevar a sus hijos a la guardería y aunque no lo creamos los niños también perciben esas cosas y pueden llegar a utilizar ese sentimiento nuestro para conseguir que no les dejemos allí.

Cosas que podemos hacer para ayudarles en el periodo de adaptación

Son muchas las cosas que podemos hacer para intentar ayudarles en este proceso, pequeños hábitos saludables que harán que la situación mejore día a día:

  • Es conveniente que el niño conozca el centro antes del primer día de clase, así el lugar no será del todo extraño para él.
  • Desde unas semanas antes podéis empezar a hablarle de la guardería, de como será esta nueva rutina familiar y las cosas tan divertidas que hará allí. Todo debe enfocarse de manera positiva.
  • Siempre y esto es inamovible hay que despedirse del niño, eso si, la despedida debe ser corta, con un mensaje directo y positivo que el niño entienda y le calme, algo como: “Cariño, te quedas aquí a pasártelo bien, mamá vendrá a por ti a la hora de comer. Te quiero” – un beso y adiós.
  • Además es conveniente que los niños entren por su propio pie al centro, o si se empeñan en que los llevéis en brazos, o son muy pequeños, que seáis vosotros los que hagáis el gesto de entregar al niño.
  • También puede ser positivo para ellos que los hagáis participes de los preparativos para el clase: ir a comprar la mochila, el babi, la bolsa de la merienda, etc… siempre que ellos quieran participar claro.
  • Debemos mantener una constancia a la hora de llevarles al cole, no es bueno para ellos que en pleno periodo de adaptación pensemos que por un día que no lo llevemos no pasa nada. Si no es porque están malitos y tienen que quedarse en casa, no debemos romper la rutina que estamos estableciendo.
  • Lo mismo pasa con la hora de dejarlos y recogerlos. Los niños asimilan muy pronto los horarios y eso les da estabilidad y seguridad. Si cada día le llevamos a una hora y le recogemos a otra el niño nunca sabrá a que atenerse.
  • También sería conveniente que durante ese periodo de adaptación fueran los padres los que lleven y recojan al niño del centro, pero como eso no siempre es posible, al menos si debería ser siempre la misma persona.
  • Hay niños a los que les funciona llevar lo que se llama un objeto de transición: una mantita, un dudu, un peluche… cualquier cosa que les haga sentir seguros, siempre que el niño lo reclame.
  • Y por último, a la salida esta bien interesarse por que han hecho ese día, pero muchas veces los niños no cuentan demasiado. Es mejor no agobiarlos a preguntas y dejar que sean ellos los que nos cuenten lo que nos quieran contar cuando se sientan con ganas de hacerlo.

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Cosas que debemos intentar evitar en la medida de lo posible

Hay una serie de cosas que si tendríamos que evitar hacer durante este periodo:

  • Entiendo que a muchos padres les cuesta más casi que a sus propios hijos el momento de la separación durante esos primeros días, pero creerme si os digo que una despedida llena de drama y lágrimas por vuestra parte no va a ayudar en nada a vuestro hijo. El bastante tiene con entender que esta pasando, si os ve llorar o con cara de preocupados entenderá que lo estáis dejando allí en contra de vuestra voluntad y lo que es peor, que es un sitio malo y por eso lloráis. Ellos no distinguen si lloráis de pena, de miedo o de alegría, así que lo mejor es que no os vean llorar. Luego en casa cada uno que haga lo que quiera. Yo fui la primera a la que se le saltaron las lágrimas, pero no delante de Valkiria, yo soy su pilar y debo ser fuerte para que ella este bien.
  • Que nos arranque la profesora al niño de los brazos. Esto no solo es desagradable para el niño y para los padres, sino también para la pobre maestra que participa de ese momento de drama familiar. No podemos ponerlas a ellas en la tesitura de ser las malas de la película, así que debemos intentar ser nosotros los que entreguemos al niño.
  • Sentir culpa o inseguridad, como he dicho al principio son sentimientos que debemos desterrar de nuestra cabeza. El periodo de adaptación es duro pero debemos ser firmes en nuestra decisión, siendo conscientes de que es lo mejor para todos y será positivo para toda la familia.
  • Nunca debemos intentar compensar esos malos ratos del periodo de adaptación con regalos o chucherías. Los niños deben acostumbrarse a que eso es su nueva rutina, algo normal, así como mama y papa van a trabajar, ellos van al cole. Si siempre que vamos a por ellos les llevamos un regalo lo tomarán como norma. Existen otro tipo de refuerzos positivos que ayudarán mas al niño que los regalos materiales.
  • Lo más importante, NUNCA y cuando digo nunca es bajo ningún concepto os vayáis de la guardería sin despediros de ellos aprovechando que están despistados o entretenidos. Eso es egoísta por vuestra parte y desconsiderado con ellos. Vosotros os vais bien porque no los veis llorar pero ellos, cuando se dan cuenta de que no estáis, no entienden nada y así solo reforzaréis el sentimiento de abandono.

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Con todos estos consejos conseguiréis que este periodo de adaptación sea lo mas suave posible para todos. Habrá niños a los que les cueste más y niños a los que les cueste menos, esto es como cualquier otra cosa, cada uno lleva su ritmo, pero al final todos se adaptan. Nosotros llevamos poco más de una semana y haciendo todas estas cosas parece que Valkiria ya empieza a sentirse a gusto yendo a la guardería. Hemos dejado los llantos atrás y todos estamos asimilando esta nueva rutina. Al fin y al cabo, la vida no dejan de ser constantes cambios.

¿Como lleváis el periodo de adaptación?

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