Comparando papillas de cereales

En esto de dar papillas a los niños o no, como en otros tantos temas de la crianza, hay opiniones para todos los gustos. Están los que se saltan directamente las papillas y prefieren ir dándoles los cereales tal cual son (arroz, maíz, trigo, etc…); y están los que introducen los cereales sin gruten a partir de los 4/6 meses y siguen dándoselos años después. Yo no creo que haya una única opción buena y válida, sino que cada uno hace lo que cree que le va a ir mejor a su familia según su manera de pensar. Tan respetable es una cosa como la otra. Nosotros pertenecemos al segundo grupo y Valkiria, a día de hoy, ya pasados los 27 meses, sigue desayunando papilla de cereales.

Bien es cierto que no solo depende de nuestra decisión. En algunos casos los niños rechazan las papillas de cereales desde el primer momento, por sabor, por textura o por lo que sea. Luego los hay que llega un día que dejan de quererlas, posiblemente por las mismas razones que los anteriores pero más tarde. Y los hay que solo se toman estos cereales sin llegar a la textura de papilla, mas líquidos a través de un biberón. Como Valkiria nunca quiso ninguna tetina que no fuera la teta de su madre, nosotros pasamos directamente a las papillas. Y aunque a estas alturas a veces hay días que empieza a costarle acabársela (se nos hace mayor), seguiremos con ellas hasta que no veamos que es capaz de beberse un vaso de leche (ahora le cuesta horrores) y comerse una tostada, es decir, hacer un desayuno de adulto.

Después de casi dos años tomando papillas, probando diferentes marcas y sabores, voy a hacer un recopilatorio de las marcas que hemos probado y que nos han parecido:

  • Sanutri: Nuestros inicios con las papillas tampoco fueron fáciles. Ya teníamos diagnosticada a Valkiria de su IPLV (intolerancia a la proteína de la leche de vaca) y tuvimos que hacer un poco de investigación hasta encontrar unos cereales que nos aseguraran 100% en su envasado que no contenían trazas de leche. La marca Sanutri era la única que aseguraba no contener ninguna traza de lactosa, proteína de leche ni huevo en sus papillas. Así que esta fue la marca con la que empezamos en el mundo de las papillas y la única que usamos hasta que Valkiria toleró allá por los 17 meses. Tienen bastante variedad de productos, yo creo que los probamos todos, más por variarle a la niña que por otra cosa. La textura era muy fina y sin grumos, aunque al no poder prepararlos con leche normal quedaban bastante insulsos, cosa que no era culpa de los cereales en si. El único problema era que no me resultaba nada fácil encontrar esta marca cerca de casa, ni en farmacias ni mucho menos en supermercados, así que una vez al mes nos tocaba ir a una gran superficie a cargar con varias cajas.

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  • Nestle: De esta marca solo hemos probado la gama normal, es decir, la que se encuentra habitualmente en cualquier supermercado. La linea Nestum no la hemos probado, así que mi opinión es únicamente sobre los primeros. De precio son los más económicos de cuantos hemos probado y tienen una amplia gama de productos. Sin embargo, era bastante complicado conseguir que se disolvieran bien sin que quedara ningún grumo y antes de mezclarlos con la leche eran los que menos naturales me parecían. Eso no quita que tenga todas las vitaminas y nutrientes, en eso es similar a las demás.

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  • Hero babynatur: Esta marca también es muy fácil de encontrar en cualquier super de barrio. Hemos probado toda su gama de productos y quitando la variedad con fruta y la variedad con barquillo, que no le gustaron demasiado a Valkiria, el resto se las toma muy bien. Su textura antes de prepararlo parece muy natural y se disuelven fácilmente en la leche sin quedar grumos. Están elaboradas con grano completo, por ello mantienen todo su contenido en hidratos de carbono, ácidos grasos esenciales y fibra. De precio son por un estilo a los anteriores.

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  • Blevit: La última marca que añadimos fue esta y se ha quedado como nuestra favorita. Hemos probado varios tipos dentro de su gama de productos, que es amplísima, en concreto las Blevit plus duplo y las Blevit plus trocitos y ambas han sido un éxito. Antes de ser mezcladas con leche parecen muy naturales, se disuelven muy fácilmente y no dejan grumos. Por poner algo negativo, estas solo se suelen encontrar en farmacias y no en todas. Su precio es el más elevado de todas las del post, pero se ve justificado por la calidad de su producto. Además, en cuanto al tema del sabor, a mi me parecen las mas ricas porque no están ni muy sosas ni especialmente dulces.

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Y hasta aquí nuestra experiencia con las papillas de cereales. Como veis tampoco hemos probado muchas marcas, pero teniendo en cuenta que solo hace 10 meses que Valkiria toleró la leche, no nos ha dado tiempo a más. No se cuanto más seguiremos con ellas porque creo que eso lo marcará mas ella que nosotros, pero nunca está de más tener un paquete de reserva en casa para esos días en los que todo lo demás falla.

¿Y vosotros, sois de papillas u os saltasteis todo eso?

¿Cual es vuestra marca preferida?

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¿Es mi hija mala comedora?

Cada cierto tiempo paso por una crisis de confianza en cuanto a como estamos criando a Valkiria. No siempre sobre el mismo tema, ni sobre toda la crianza en general, cada una de estas crisis ha sido por un aspecto diferente. Y esta vez le ha tocado el turno a la alimentación. ¡Me siento tan inútil y tan bloqueada!… Vale, igual estoy poniéndome un poco dramática, pero es que no puedo evitar las comparaciones con otros niños, y ya, ya se que las comparaciones son odiosas y cada niño es un mundo. Pero, por eso mismo, hoy vengo a utilizar este blog para lo que lo creé básicamente en su día, para desahogarme y quejarme, a ver si con el “mal de muchos, consuelo de tontos” me siento un poco menos malamadre.

El inicio de la alimentación complementaria no fue fácil en nuestro caso. Con la intolerancia de Valkiria, todo fue lento y confuso. No valían cosas como: “Dale un trozo de pan para que lo vaya royendo“. No valía cualquier marca de papillas de cereales, ni cualquier marca de galletas. Todo tenía que estar mirado al dedillo y eso limita mucho. Que no lo quiero usar como excusa, pero condiciona.

Después está el tema de la dentición a cámara lenta de mi hija. Con casi un año seguía siendo una abuelita desdentada. Y puede que el error fuera mio por no haber confiado más en sus propias capacidades para deshacer la comida, aun sin dientes. Pero el tema del Baby Led Weaning se me hacía un mundo y me daba auténtico pavor. ¿Y si se atraganta estando las dos solas y no se reaccionar?- No la veía preparada, pero igual la que no estaba preparada era yo. Ahora me arrepiento porque veo a todos esos niños de la misma edad de Valkiria comiendo la fruta a cachos, bocadillos de jamón, carne y lo que les echen, y me dan una envidia tremenda. Aquí esta lo de comparar. Que no se debe hacer. ¡Caca!. Pero no puedo evitarlo.

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¿Me he equivocado?, ¿Debería haber confiado mas en ella?, ¿Me he dejado llevar por mis propios miedos? Yo me atraganté, pero atragantarse de no respirar y ponerse azul, cuando tenía 14 años, y desde entonces esa situación me da mucho respeto. Por suerte para mi, mi madre supo que hacer y como hacerlo y todo quedó en un susto. Pero aquello me marcó, para que negarlo. Por eso creo que si. Si a todas las preguntas que acabo de formular. Ya veis, yo me pregunto y yo me respondo. Soy un poco Juan Palomo. Pero es que es cierto. Quizá si yo hubiera hecho las cosas de otra manera, ahora Valkiria no sería tan mala comedora como es. Quizá cada vez que toca comer, que ya son cinco veces al día, no sería un suplicio amenizado por la vocecita chillona de Peppa Pig. Quizá mi hija disfrutara mucho más de la comida y nosotros con ella.

Como lo hecho hecho está y ya no se puede cambiar, a raíz de que Valkiria ha superado su intolerancia, he decidido cambiar un poco mi modo de hacer las cosas. Porque sinceramente, creo que ella esta tan aburrida como nosotros de comer así. Me da la sensación de que los pures y las papillas ya le cansan, pero a la vez esta pasando una fase en la que no quiere probar casi nada de lo que le ofrezco. No quiere ningún tipo de queso, ni yogures, ni leche, ni fruta. Nada. Y vale que solo tiene cinco dientes, pero es incapaz de rumiar las cosas y tragárselas. Ella solo las rumia y las escupe. Así poco hacemos.

Aun con estas, como a perseverante no me gana nadie, he decidido ir ofreciendole cosas para, al menos, que se acostumbre a verlas y tocarlas. He empezado por pan con jamón york, trocitos de fruta y cachitos de hamburguesa o tortilla. Aparte del jamón, el resto no lo ha querido ni probar. Pero como dicen por ahí que un niño tiene que probar algo una media de 10 veces para que le llegue a gustar, estoy motivada a seguir con ello, hasta que esta niña empiece a masticar y tragar.

Tampoco se cuanto tiempo puede durar este proceso de tolerar los alimentos sin estar triturados. Porque oye, ¡ni una papilla con algún tropezón me tolera la jodía!. Y ya llegando a los 18 meses empieza a preocuparme esta situación con las comidas. El Papá Cascarrabias dice que me ansio viva y que tengo que tener paciencia. Seguramente tenga razón, pero es que un día tras otro, la misma historia cada vez que toca comer, agota a cualquiera.

Iluminarme con vuestras experiencias…

¿Sois de empezar con papillas o directamente el Baby Led Weaning?

¿Que creéis que puedo hacer para que Valkiria coma mejor?

¡Consejos, please!