Sangrado vaginal en el embarazo

Siempre se ha dicho eso de que cada embarazo es un mundo. No sabéis hasta que punto se está cumpliendo en mi caso. Esto de lo que os vengo a hablar hoy es otra de esas cosas que, en el embarazo de Valkiria, ni supe lo que era. Además de algo que asusta bastante y no contribuye, para nada, a que estés tranquila. Os hablo del sangrado vaginal. Que en mi caso no se limitó al primer trimestre.

No voy a entrar a explicaros todos los tipos de sangrados vaginales que pueden darse, ni sus causas. Para ello ya hay páginas en las que lo desglosan muy bien. Yo quiero contaros como fue mi experiencia con el sangrado vaginal y como lo viví.sangrado-vaginal-embarazo

La primera vez que me pasó no le dí la mayor importancia. Mas que nada porque pensé que, otro mes mas me iba a bajar la regla, era el típico marroneo previo. ¡Pero no! En ese caso, como corroboraría mas tarde, era lo que llaman un sangrado de implantación. Algo totalmente nuevo para mi. Esto ocurre, en ocasiones, cuando al implantarse el óvulo ya fecundado en las paredes del útero se produce una erosión del tejido del endometrio. No suele durar mas de un par de días y, aunque dicen que no duele, a mi me dolía igual que cuando me tiene que venir la regla.

Durante el resto del primer trimestre no volví a sangrar. Pero llegado el segundo trimestre, un par de semanas antes de nuestra segunda visita a urgencias, empecé a tener pequeños marcados. Al principio siempre pasaba el día después de haber mantenido relaciones sexuales. Como ya sabía que esto era algo normal, y la cosa no pasaba de un flujo rosado, no le dí mayor importancia. Días después, sin sexo de por medio, empecé a soltar hilitos de sangre mezclados con el flujo después de ir a hacer de vientre. Ya os he contado mis problemas de estreñimiento en este segundo embarazo. Primero comprobé de donde salía aquello y luego empecé a preocuparme cuando ya no hacía falta que hiciera esfuerzos o no, salían hilitos de sangre de vez en cuando.

Llame a mi matrona y le conté la situación. Ella, obviamente, sin verme y solo de palabra poco podía hacer. Como los medios de los que disponen allí no son muchos, me recomendó acudir a urgencias inmediatamente después de que ocurriera el próximo sangrado. Allí podrían determinar mediante ecografía si se trataba de un hematoma uterino, alguna pequeña herida en las paredes de la vagina, infección o algo sin importancia. ¡Con tantas opciones me acojoné!

Decidí ir a la mañana siguiente al hospital, pero eso no llegó a pasar. Justo esa noche me desmayé y nos tocó ir a urgencias. Aprovechando el viaje ya les comenté también todo lo del sangrado vaginal, aunque en aquel momento hacía horas del último. Me exploraron y no vieron nada. Descartaron algunas opciones como el hematoma o la infección, pero me dijeron que, al haber pasado muchas horas, no podían ver de donde salia la sangre. Que si me volvía a pasar volviera a urgencias ipso facto. Pero no paso más.

Unas semanas después, cuando la matrona vio el informe de urgencias. Esos informes en los que la mitad de cosas suenan a chino. Me dijo que, por lo que ponía, se trataba de un sangrado por erosión de las paredes de la vagina. Porque había algunas células que no deberían estar ahí y, al haber mas concentración de sangre en la zona, se producían esos sangrados. Bien fuera al mantener relaciones sexuales, al ir al baño, al toser o estornudar… Al hacer cualquier cosa que hiciera que las paredes de la vagina se frotaran. ¡Que curioso es el cuerpo humano!

Lo cierto es que, aunque finalmente resultó no ser nada, a mi me tuvo bastante preocupada. Como he dicho al principio, con mi anterior embarazo no sangre nada de nada, así que toda esta situación me pilló de novata. Y así sumamos un sustillo más a la lista de este embarazo…

¿Tuvisteis sangrado vaginal durante vuestros embarazos?